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Las consecuencias de la crisis

Corbacho dice que "no hay un sentimiento xenófobo"

El ministro de Trabajo e Inmigración, Celestino Corbacho, dijo ayer que es "una percepción equivocada" pensar que los inmigrantes quitan los puestos de trabajo a los españoles. Afirmó que no hay en España un sentimiento xenófobo, "más allá de que pueda haber alguien con intereses políticos de que se cultive", informa Efe.

Corbacho respondió así al ser preguntado por el informe Racismo y Xenofobia 2009, elaborado por el Observatorio del Racismo y la Xenofobia, perteneciente a su propio ministerio. El trabajo revela que la crisis económica ha disparado el rechazo de la población española hacia los inmigrantes y ha alimentado su demanda de políticas más duras.

Tras la toma de posesión de la secretaria de Estado de Inmigración y Emigración, Anna Terrón, en sustitución de Consuelo Rumí -nueva secretaria de Estado de la Función Pública-, Corbacho hizo alusión a los intereses que, según él, alientan la xenofobia, y recordó que "hay representación hoy a nivel municipal de algunas formaciones, en Cataluña concretamente, que se autodeclaran como xenófobas y concurren a las elecciones con ese programa".

"La sociedad española ha dado muestras más que sobradas de compartir y convivir en una realidad que la ha cambiado en los últimos años de manera importante. Si observamos dónde ha podido haber algún problema, vemos que son hechos aislados, y que se han acabado por resolver por la vía del diálogo y de la convivencia".

"Mucha pedagogía"

"Más allá de que la crisis ha golpeado muy duramente a la sociedad española en su conjunto, y evidentemente a los inmigrantes más que a otros", prosiguió el ministro, "a veces uno puede llegar a la conclusión, una percepción equivocada, de que la situación de crisis que uno padece es porque quizá otro le ha quitado el puesto de trabajo".

Corbacho apostó por "hacer mucha pedagogía" y por "seguir trabajando en el ámbito de la convivencia y la mediación para lograr una sociedad cada día más diversa".

"Pero diversidad no quiere decir que se tenga que perder calidad de vida, ni que se tenga que retroceder en aquellas normas que democráticamente nos hemos dotado entre todos", ha dicho Corbacho, quien ha insistido en que "la inmigración cuando llega a España tiene y debe de llegar con todos los derechos y las obligaciones, como cualquier ciudadano".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 3 de marzo de 2010