Arranca un duro periodo de sesiones

El PP evita tomar la iniciativa mientras CiU ofrece su apoyo al PSOE

Rajoy opta por un perfil bajo para que el foco siga colocado en el Gobierno

El panorama político se está moviendo a toda velocidad, pero el PP ha decidido quedarse quieto y esperar. "Hay que mantener la calma", dijo el domingo Mariano Rajoy. Tras la reunión de maitines de los lunes, centrada en la crisis económica, el PP mantuvo esa línea. Los populares han decidido no tomar la iniciativa, limitarse a pedir un debate en el Congreso para que el Gobierno explique qué quiere hacer.

Sin embargo, uno de los ejes de esa estrategia del PP se vino ayer abajo. Los populares confiaban en que el Gobierno se viera acosado en el debate económico por todos los grupos, especialmente los nacionalistas de CiU, como ha sucedido hasta ahora. Para el PP es fundamental darle la vuelta a la idea de la pasada legislatura, en la que eran ellos los que estaban solos en el Congreso, para reflejar ahora que las tornas se han girado, y que es el PSOE quien está solo.

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Pero CiU le jugó ayer una mala pasada al PP. Si contaban con ellos para convertir el periodo de sesiones que hoy comienza en el Congreso en un tiempo de acoso al Gobierno por su errática lucha contra la crisis, tendrán que hacerlo solos. Convergència i Unió no entrará en este juego. Lo dejó meridianamente claro el portavoz parlamentario de CiU, Josep Antoni Duran, quien descartó por completo apoyar una eventual moción de censura o cualquier operación desestabilizadora. Es más, Duran abogó por "un gran pacto de Estado" con medidas a medio y largo plazo para reflotar la economía.

Duran dejó claro que no aspira a convertirse en muleta del Gobierno como hizo CiU en otras legislaturas con el PSOE y el PP, sino que se limitará a apoyar "medidas puntuales" del Ejecutivo. Los nacionalistas catalanes trazaron esta hoja de ruta en la reunión de la ejecutiva de CiU de ayer, en la que se puso de relieve la necesidad de no volver a figurar demasiado cerca del PP, máxime cuando faltan apenas nueve meses para las elecciones catalanas. La estrategia de CiU es hacer una crítica implacable de la política económica y autonómica del PSOE, pero sin darle ninguna baza al PP.

Por esta razón, ayer Duran se dedicó a repartir críticas casi por igual entre PSOE y PP, a los que pidió "que dejen de lado sus intereses de partido" y "se mojen" para impulsar desde la unidad las medidas contra la crisis. El presidente de CiU incluso llegó más lejos. Artur Mas, candidato a la Generalitat, llegó a ofrecerse para redactar una "hoja de ruta" conjunta con el PSOE para salir de la crisis. Esto es, ofreció su apoyo al Ejecutivo, algo que vienen reclamando desde distintos sectores no sólo políticos, sobre todo empresariales.

Mientras CiU se acerca al Gobierno, que cuenta además con una mayoría parlamentaria bastante estable gracias a los apoyos puntuales del PNV y la izquierda, el PP ha optado por no tomar la iniciativa. Es lo que se decidió ayer en la reunión de maitines de cada lunes presidida por Rajoy. El líder del PP ha frenado y desautorizado a todos los dirigentes, algunos de su confianza, que la semana pasada especularon con la petición de elecciones anticipadas o la presentación de una moción de censura. El PP ha optado, y así se confirmó ayer en los maitines, por la estrategia de evitar a toda costa que el foco se concentre en la oposición, según fuentes de este partido. El foco, en este momento, está en el Gobierno, obligado a tomar medidas impopulares. Y el PP no quiere que cambie, por eso no cree llegado el momento de tomar la iniciativa política con alguna propuesta rompedora -que sin duda sería polémica- o algún discurso excesivo.

Aún así, los populares mantienen sus críticas. Su portavoz, Esteban González Pons, sentenció que "la mala imagen internacional de Zapatero perjudica a España", y que "quien nos ha metido de lleno en la crisis, no puede ser quien nos saque". Después de esta última frase, muchas preguntas fueron en una línea: ¿por qué no pide entonces el PP elecciones anticipadas? "La solución pasa por que se vaya Zapatero", explicó, "pero él tiene un mandato y una mayoría parlamentaria. Nosotros somos una oposición constructiva. Por eso vamos a escucharle, y si piden nuestra colaboración, la tendrán".

* Este artículo apareció en la edición impresa del martes, 09 de febrero de 2010.

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