Análisis:El deterioro del mercado laboralAnálisis
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El perfil cíclico de la crisis

Los datos sobre afiliaciones y paro registrado publicados ayer confirman que el mercado de trabajo todavía no ha terminado su ajuste, pero no se trata de un dato especialmente sorprendente. En cuanto al número de parados, se ha observado un aumento de 125.000 unidades frente al mes de diciembre, un dato en línea con las previsiones del Boletín de Inflación y Análisis Macroeconómico (BIAM) de la Universidad Carlos III, es decir, no han empeorado las expectativas que se tenían sobre esta variable que son de tender a crecer durante todo 2010. En cambio, la caída en las afiliaciones a la seguridad social fue algo mayor de lo previsto y supone un freno en la senda de moderación en la destrucción de empleo que se había observado en los últimos meses. El dato ajustado de estacionalidad muestra una caída significativa de las afiliaciones en construcción e industria mientras se observa una evolución estable en servicios y agricultura.

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Los datos publicados indican que en España se sigue destruyendo empleo pero con un ritmo claramente inferior al de 2009. El fechado cíclico de una economía puede variar mucho según la variable que se utilice para ello. Si consideramos el crecimiento tendencial del PIB en un trimestre sobre el inmediato anterior el punto más agudo de la crisis debió estar en noviembre de 2008. Pero si consideramos el crecimiento del PIB en un trimestre sobre el mismo del año anterior, el fondo de la crisis estuvo alrededor de abril de 2009. Si creemos que aunque se reduzca la caída del PIB, variable flujo, la crisis se continúa agravando hasta que no se empieza a dejar de destruir empleo, variable stock, tenemos que el punto de giro en la recesión no se ha dado todavía, pero podría darse próximamente.

Según las previsiones del BIAM, estimadas sobre los datos de la Encuesta de Población Activa, se espera que la economía española deje de destruir empleo en el segundo semestre de 2010 y que en el global de la presente crisis se destruyan alrededor de dos millones de puestos de trabajo. La tasa de paro depende también de la incorporación de nuevas personas sin empleo en el periodo anterior, con lo que se espera que dicha tasa alcance un valor máximo del 22% en el primer trimestre de 2011.

Tras una crisis, la estructura económica tiende a orientarse hacia proyectos de producción con mayores perspectivas de sostenibilidad. Esto implica que para una reducción significativa del número de parados será necesaria la formación profesional de este colectivo para su colocación en los sectores más expansivos, así como el fomento y estímulo de la movilidad geográfica.

Antoni Espasa y Emiliano Carluccio, Boletín de Inflación y Análisis Macroeconómico, Universidad Carlos III.

* Este artículo apareció en la edición impresa del miércoles, 03 de febrero de 2010.