Xavier Bosch ataca la miseria moral y gana el Sant Jordi

Mundó y Zgustova se alzan con el Riba y el Rodoreda

La lucha, con actitudes y suerte dispares, para evitar las miserias morales de estos tiempos. Ese sería el leit motiv de las obras que ganaron ayer en Terrassa los principales premios de la 59ª Nit de Santa Llúcia, que convoca Omnium Cultural y que coronaron al periodista Xavier Bosch con el 50º Sant Jordi de novela gracias a la tan convulsa (¿y autobiográfica?) historia de la dimisión de un director de un diario (Se sabrà tot), al lingüista Carles Camps Mundó con el Carles Riba de poesía (La mort i la paraula) y a Mónica Zgustova con el Mercè Rodoreda de relatos (Contes de la lluna absent).

Será difícil que no se interprete la primera novela para adultos de Bosch (Barcelona, 1967) como un roman à clef de su efímero paso por la dirección del diario Avui, sabiendo que el protagonista, tras ser nombrado director del Crònica, quedará atrapado por una red de corrupciones y silencios, a los que se suma una investigación sobre Al-Qaeda.

"Si no ha pasado eso, fue algo similar", concedió el autor sobre posibles semejanzas con su vida, mientras se esforzó por fijar el eje de la obra (que le reporta 60.000 euros y que editará Proa) en "la falta de libertad de un oficio amenazado de muerte; la verdad está esposada". Y cerró: "También refleja la miseria moral de una ciudad, tanto de Diagonal para arriba como de Rambla para abajo".

"Poder decir mientras pueda decir porque después tendré que dejar de decir". Así definía Camps (Cervelló, 1948) su poemario La mort i la paraula, esta última eje de su obra -sacudida por la amenaza de un cáncer hoy superado-, que le ha valido, amén de 3.000 euros, el 51º Carles Riba.

Entre "el hombre como víctima de sí mismo y de los otros o de la historia", coloca la checa Zgustova (Praga, 1956) los 14 relatos y 4 crónicas (más autobiográficas) del libro con el que se embolsa los 10.000 euros del Rodoreda. Ella y Chéjov inspiran relatos donde los personajes "luchan para evitar el desencanto".

Otro galardón con solera, el Joaquim Ruyra juvenil, fue para Gabriel Janer Manila (Algaida, 1940), que recupera su tesis doctoral sobre un buen salvaje de Sierra Morena. El relato oral base del estudio es ahora una sensible novela, He jugat amb els llops, que coincidirá con el filme Entre lobos, de Gerardo Olivares.

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Frente al veterano, el Folch i Torres de infantil fue para una promesa al alza, Carles Sala, que en Cornelius i el rebost d'impossibles crea un local donde la gente cambia lo que le sobra: amor, celos, pereza...

La velada, con prólogo de la Fura dels Baus, incluyó otros galardones, como los de radio (El crepuscle encén estels, de IB3) y televisión (Els matins de TV-3), el Joan B. Cendrós de artículos (Questions nationales, de Roger Boire y Jean Pierre Roye), el de Esport i Ciutadania (U contra onze, de Santi Baró), el Ferran Soldevila de Historia (Els llauradors del País Valencià a la fi de la Edat Mitjana, de Pau Viciano), el Joan Profitós de pedagogía (Pensaments d'un educador, Esteve Pujol ) y el Joan Maragall de cristianismo (Música sacra, de Joan Grimalt).

Sobre la firma

Carles Geli

Es periodista de la sección de Cultura en Barcelona, especializado en el sector editorial. Coordina el suplemento ‘Quadern’ del diario. Es coautor de los libros ‘Las tres vidas de Destino’, ‘Mirador, la Catalunya impossible’ y ‘El mundo según Manuel Vázquez Montalbán’. Profesor de periodismo, trabajó en ‘Diari de Barcelona’ y ‘El Periódico’.

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