Entrevista:RAGHURAM RAJAN | Profesor de la Universidad de Chicago

"El riesgo es que el crédito vuelva a descontrolarse"

Raghuram Rajan (Bhopal, India, 1963) está especializado en la relación entre crecimiento económico y sector financiero. En 2005, alertó de la gran amenaza que suponían los novedosos productos bancarios que minimizaban el riesgo. Fue una descripción clarividente del colapso del sistema financiero que se produjo dos años después. Es verdad que no eligió un buen momento -su intervención estaba prevista para honrar el "positivo" legado de Alan Greenspan- pero también es cierto que cuando se está encima de la ola nadie quiere oír verdades incómodas.

Pregunta. Se habla mucho de nuevas burbujas ya en marcha, ¿está la recuperación en riesgo?

Respuesta. Sean las burbujas que sean las que se estén creando aún tardarán un tiempo, así que quizás tengamos algo de margen. El verdadero problema es que la política monetaria no está sirviendo para impulsar el crédito, porque no quiere ser impulsado, pero está incentivando todo lo demás. Decidir cuándo se empieza a tensar la política monetaria, incluso aunque el crédito no esté creciendo, es una decisión difícil porque si esperas demasiado alientas todas esas burbujas, entre ellas sin duda el crédito. La preocupación es si se descontrola de nuevo el crédito y ése es un riesgo real.

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P. Pero son tantos los elementos en juego en las estrategias de salida que parece más fácil fracasar que tener éxito...

R. Es fácil fracasar pero también es fácil mantener esta política durante demasiado tiempo. Uno de los riesgos es el de los desequilibrios globales, con esas enormes cantidades de deuda emitida que en algún momento la gente va a decir: ¡basta! Y ése es un riesgo por el que sin duda deberíamos estar preocupados. Visto en perspectiva, la primera parte [de la crisis] parecía relativamente sencilla: se trataba de gastar dinero y bajar tipos de interés. Ahora la tarea es entender cuándo esta relajación monetaria es demasiada y hay que empezar a retirarla pero, simplemente, no lo puedes hacer porque el sector privado no se está recuperando, el sector público ha hecho todo lo que podía y tendremos que sufrir unos cuantos años bajo crecimiento, si es necesario. Parece que confiamos en que cuando la financiación del sector público se frene, el sector público va a repuntar de inmediato. Y eso no va a pasar.

P. ¿La financiación de los países emergentes se ve amenazada por la elevada deuda de los países desarrollados?

R. Los países emergentes están todavía en una posición relativamente cómoda. Es cierto que sus finanzas tienen peores expectativas, pero tampoco mucho peor. Antes, si un inversor tenía que decidir entre un bono de un país desarrollado y el de un país emergente automáticamente elegía el del país desarrollado porque era más seguro. Ahora puede que no sea tan claro. No digo que los países en desarrollo no vayan a tener que subir sus tipos de interés [para atraer inversores] pero la diferencia entre unos y otros se va a estrechar.

P. ¿No están tardando en materializarse las reformas?

R. En realidad, el G-20 no puede hacer ninguna reforma. Es algo que tiene que hacer cada país individualmente y eso implica cambios políticos que no son siempre fáciles. Mire, por ejemplo, Estados Unidos. El debate sobre la reforma del sistema de salud está siendo tan complicado que ha paralizado cualquier otra reforma, incluidas las del sector financiero. También los desequilibrios globales exigen cambios y reformas decisivas por parte de cada país y no se pueden hacer de la mañana a la noche.

P. ¿Y la propuesta de aplicar una especie de tasa Tobin a la banca?

R. Creo que simplemente es algo estúpido. La idea que hay detrás de ese planteamiento, si lo analizamos en serio, es que el sistema financiero es demasiado grande y está haciendo cosas inapropiadas. Si es así, yo esperaría un objetivo más concreto y acotado que simplemente penalizar las transacciones. De todas formas, la tasa Tobin es como un conejo de feria, que cada cierto tiempo vuelve y especialmente el sentimiento de hacer los bancos más pequeños resurge siempre que hay problemas. Pero el coste es tan elevado que no funcionaría.

* Este artículo apareció en la edición impresa del domingo, 25 de octubre de 2009.

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