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El Nobel de la Paz

Los republicanos critican el premio por prematuro

Los ultraconservadores lo ven como una afrenta a Bush

El Premio Nobel de la Paz no fue ayer razón suficiente para que el Partido Republicano le concediera a Barack Obama una tregua política.

Los oponentes del presidente lo tacharon de premio injustificado y prematuro. El contrincante de Obama en las elecciones presidenciales del año pasado, el senador John McCain, dijo que el galardón se basaba, simplemente, en una "expectativa". "Seguro que el presidente entiende que ahora debe cumplir las promesas", dijo en la cadena de televisión CNN.

"¿Por qué?", era la pregunta que circulaba entre los blogs conservadores en el día de ayer. Así abría su célebre página web el comentarista Matt Drudge. William Kristol, director de la revista neoconservadora The Weekly Standard, reveló que el anuncio le obligaba a cambiar la página de humor y parodias que publica semanalmente.

"Ahora deberá cumplir sus promesas", dice el senador McCain

"Simplemente, reproduciremos el titular: Barack Obama gana el Premio Nobel de la Paz en 2009".

Diversos miembros de la anterior Administración interpretaron ayer el premio como una crítica póstuma al Gobierno de George W. Bush. "Cuando se le concedió el premio al presidente Carter, el presidente del Comité [que concede el galardón] dijo que aquello era una patada en la espinilla a la Administración de Bush (padre). Ésta es otra patada en la espinilla a la Administración de Bush", dijo el ex embajador ante Naciones Unidas John Bolton, en la revista Nacional Review Online.

El representante de la derecha más radical, el presentador de radio Rush Limbaugh, valoró el Nobel como poco menos que un ataque a los valores nacionales de EE UU. "Esto muestra la falsa esperanza que es Barack Obama. Con este premio, las élites del mundo le piden a Obama, el hombre de la paz, que no envíe más tropas a Afganistán, que no tome medidas contra Irán y su programa nuclear y que básicamente siga con sus planes para castrar a EE UU", dijo en un correo electrónico a la revista Politico.

No toda la derecha se mostró tan agraviada. El gobernador de Minnesota, el republicano Tim Pawlenty, que este mismo mes ha comenzado su precampaña para enfrentarse a Obama en las elecciones de 2012, dijo en su programa de radio que "en cualquier caso, una respuesta adecuada a alguien que ha ganado un Premio Nobel, es decir: felicidades".

Jimmy Carter, que ganó el Premio Nobel después de décadas trabajando a favor de una resolución pacífica del conflicto árabe-israelí, alabó al comité noruego "por enviar este valeroso apoyo internacional a la visión y el compromiso con la paz y la armonía en las relaciones internacionales". El ex vicepresidente Al Gore, que recibió el galardón en 2007 por su incansable trabajo a favor del medio ambiente, describió el galardón como "un honor para el presidente y para el país", y pidió paciencia a la hora de valorarlo. "Mucho de lo que ya ha conseguido se apreciará mejor bajo la perspectiva de la historia", añadió en una conferencia en Madison.

La presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, pidió a los congresistas que vean el premio como una restauración del liderazgo de Estados Unidos en la diplomacia internacional. "El presidente Obama está tratando de restaurar el liderazgo de América en el mundo, y de estrechar lazos de amistad a lo largo y ancho del planeta", dijo en un comunicado.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 10 de octubre de 2009