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ENCUESTA DE METROSCOPIA

Los políticos pierden crédito

Dos de los tres vicepresidentes suspenden- Los valencianos creen que el Consell y el Gobierno son corresponsables de la situación de crisis

La clase política pierde crédito y lo hace a chorros. La valoración que realiza la ciudadanía de los principales políticos valencianos, independientemente de si gobiernan o están en la oposición, ha empeorado respecto al año anterior. El presidente de la Generalitat, Francisco Camps, que logró un 5,8 el año pasado sólo obtiene ahora un 5 pelado, tras los escándalos del caso Gürtel y los efectos de la crisis económica. No es el único que baja nota. Si hace un año sus tres vicepresidentes aprobaban, ahora dos de ellos suspenden. Según un sondeo de Metroscopia realizado para EL PAÍS, los vicepresidentes Vicente Rambla (Industria) y Gerardo Camps (Economía) suspenden con un 4,8. Hace un año llegaban al 5,5. El vicepresidente social, Juan Cotino, pierde dos décimas pero se mantiene en un 5,2. El titular de Educación, Alejandro Font de Mora recibe un sonoro suspenso de 4,3 puntos con una gestión cada vez más deteriorada. Los vicepresidentes y Font de Mora son los unicos consejeros a los que conocen la mitad de los valencianos.

La puntación de Fernández de la Vega y Leire Pajín se desploma

El presidente de la Diputación de Castellón es el peor valorado con 2,8

El resto de miembros del Gobierno valenciano se sitúan en el aprobado o ligeramente por encima de él. Fuera del Consell, el resto de la clase política tampoco mejora las puntaciones. La vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, acusa el desgaste del Gobierno y su poca presencia en Valencia y pierde casi un punto respecto al sondeo de hace un año y pasa de un 5,5 a un 4,6. Su rival en las pasadas elecciones generales, el actual vicesecretario de Comunicación del PP, Esteban González Pons, con un 5,2 también pierde cinco décimas respecto a 2008.

La secretaria de Organización del PSOE, Leire Pajín, se resiente por su nueva función como secretaria de Organización del PSOE y su relación con la polémica moción de censura de Benidorm. Así, de un 5,3 logrado el año pasado, Pajín se desploma al 3,7.

La incombustible alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, también mengua y pasa de un 6,5 a un 6,2; aunque la pérdida de la portavoz socialista Carmen Alborch es mayor (del 5,8 al 5,1). El secretario general del PSPV, Jorge Alarte, que concursa por primera vez tras su elección como secretario general logra una nota de 4,2. De farolillo rojo aparece, un año más, el presidente de la Diputación de Castellón, Carlos Fabra, que sigue hundiéndose y pasa del 3 al 2,8.

La poca valoración de los políticos está relacionada también con la percepción de los valencianos ante la situación socio-económica actual. Si hace un año, los optimistas superaban con creces a los pesimistas (50% frente al 31%), un año después la situación prácticamente se ha igualado (41% frente al 39%). Una situación que se traduce en que un 63% de los ciudadanos de la Comunidad Valenciana considere el paro como el principal problema.

Para los ciudadanos, el Consell y el Gobierno comparten la responsabilidad del deterioro de la situación económica. Si un 55% (cinco puntos más que hace un año) cree que la gestión del Gobierno ha sido mala, un porcentaje similar (56%) opina que el Consell no está tomando las medidas necesarias para hacer frente a la crisis. Y tan sólo menos de un 10% es capaz de mencionar medidas como el plan confianza o la bajada de impuestos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 10 de octubre de 2009