El alcalde de Sabadell permite al PP cambiar un voto ya emitido

Los grupos municipales de CiU, ICV-EUiA, ERC y Entesa per Sabadell han solicitado al secretario del Ayuntamiento de la ciudad un informe sobre el cambio del voto que el grupo del Partido Popular realizó en el último pleno celebrado el 1 de septiembre: pasó de la abstención a votar a favor. El cambio del sentido del voto da vía libre al convenio que ha de permitir al Consistorio ser el titular del Castell de Can Feu, un edificio de principios del siglo XX, actualmente de propiedad privada. Con este cambio, el propietario evita pagar dos millones de euros para rehabilitar el castillo.

En la votación, el Grupo Popular se abstuvo y los cuatro partidos de la oposición votaron en contra, dejando en minoría al Partit dels Socialistes: el convenio no se aprobaba. Entonces, el alcalde socialista Manuel Bustos decidió un descanso. La oposición denuncia que en ese momento todos los grupos pudieron observar "cómo hablaban el alcalde y el concejal del PP, Jordi Soriano". Cuando el pleno se reemprendió, Soriano afirmó que se había equivocado y que su voto era favorable. Bustos admitió cambiar el resultado y consiguió mayoría absoluta y dar luz verde a la modificación del convenio. El representante popular asegura que el alcalde cambió el orden a la hora de pedir los votos; normalmente primero se piden los votos favorables, mientras que en la polémica votación, el alcalde pidió antes las abstenciones.

Los cuatro grupos de la oposición afirman: "la actuación del alcalde ha sido un ataque a las reglas básicas democráticas y al reglamento del pleno". Y estiman que el cambio de votación es un "hecho excepcional y escandaloso" y que se trata de una "irregularidad manifiesta, ya que el sentido del voto no se puede cambiar". Piden al secretario del Ayuntamiento que certifique si el cambio de voto se ajusta a la ley.

Los grupos han solicitado una copia de la grabación de las cámaras de la sala del plano así como el registro sonoro. El equipo de gobierno ya ha avanzado que dichas cámaras sólo retrasmiten imágenes, pero no las graban.

La oposición no ha visto nunca con buenos ojos la cesión de este castillo, abandonado desde hace años y en estado ruinoso. Entesa per Sabadell apunta que la rehabilitación tendría un coste muy elevado y dudan de su utilidad, ya que de momento "no saben qué harán con él".

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0009, 09 de septiembre de 2009.