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El déficit catalán supera los 4.800 millones, cuatro veces más que hace un año

Castells avanza un nuevo plan de austeridad para un 2009 "que no mejora"

Las arcas de la Generalitat tienen un agujero. La crisis es de tal magnitud y los compromisos de gasto del tripartito son tales que la descomunal merma recaudatoria no está siendo amortiguada con ahorro, tal como hacen las familias y las empresas. El Gobierno catalán no atina a manejar las cuentas y las de 2008 se le han ido de la mano: cerró con un déficit de 4.862 millones, frente a una previsión inicial de 470 millones, que, tras revisarse en octubre, se elevó a 2.041 millones. Esos casi 5.000 millones representan cuatro veces más que el déficit público del ejercicio anterior y suponen el 2,38% del PIB catalán. "No nos alegra, pero tampoco llegamos a los niveles del 8%, 10% y 12% de algunas administraciones", se consoló ayer el consejero de Economía, Antoni Castells.

El gasto corriente subió el 10%, pero el de algunas áreas bajó el 25% prometido

Para el Departamento de Economía, unos números rojos tan llamativos tienen un gran culpable, al margen de una financiación autonómica insuficiente: la caída de los ingresos tributarios. De los 3.403 millones de euros que dejó de recaudar el año pasado con relación a sus previsiones -que no sobre el ejercicio anterior-, 2.088 millones se deben a la crisis del ladrillo: corresponden al impuesto sobre transmisiones patrimoniales y actos jurídicos documentados. Ingresó la mitad de lo previsto.

El frenazo en las matriculaciones de automóviles también dejó huella. La Generalitat recaudó 212 millones de euros, la mitad también de lo previsto.

A todo ello hay que añadir casi 1.000 millones generados por otros conceptos, básicamente por deuda desplazada de Salud (670 millones) y por el mayor ritmo inversor de la sociedad Ifercat en la construcción de la línea 9 del metro (252 millones). La deuda desplazada son facturas generadas durante un ejercicio, pero que se guardan en el cajón y se trasladan a los años venideros.

La reducción de gastos no tuvo la misma evolución. Aumentaron el 10% sobre 2007, hasta superar los 28.000 millones de euros. Las remuneraciones del personal subieron el 10,7% y el gasto corriente, el 10,5%. Pero frente a lo presupuestado inicialmente, el gasto corriente bajó el 5,2%. Economía asegura haber cumplido el compromiso del presidente de la Generalitat, José Montilla, de recortar el 25% el gasto corriente en siete capítulos, básicamente vinculados a publicidad y propaganda, estudios, exposiciones y promociones, y gastos de protocolo y representación. Incluso algo por encima de los 100 millones previstos.

Con todo, Castells avanzó que en las próximas semanas la Generalitat presentará un nuevo paquete de medidas "para contener el gasto" que ni supondrán un aumento de los impuestos ni comprometerán la política de inversiones. El consejero advirtió de que este año la economía "no está mejorando" y que, en 2010, la situación financiera de la Generalitat "empeorará de forma importante porque nos caerá el impacto directo de la merma recaudatoria del Estado", que paga a las autonomías con dos años de retraso.

Los números rojos se financian con endeudamiento, que aumentó en 3.251 millones de euros, hasta alcanzar los 18.000 millones, el 8,85% del PIB. La deuda a través de otros instrumentos financieros (que no computan) se elevó en 1.000 millones.

Para CiU, los datos demuestran la "gestión nefasta" del tripartito, que los Presupuestos "eran una auténtica farsa y que Castells se hizo trampas al solitario".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 6 de junio de 2009