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Bernanke urge a recortar el déficit por temor a que mine la recuperación

El banco central de EE UU augura el final de la recesión para finales de año - Vaticina que el paro seguirá subiendo incluso si mejora la actividad

La contracción se frena, según Ben Bernanke, que ayer anticipó que el "fin técnico" de la recesión llegará a Estados Unidos a final de año. Pero ese repunte que el presidente de la Reserva Federal (el banco central norteamericano) augura para después del verano será débil, lo que provocará que el mercado laboral siga destruyendo empleo. Bernanke fue un paso más allá y alertó además de que el elevado déficit fiscal puede torpedear la recuperación.

El sucesor de Alan Greenspan habló ante el Congreso de una recuperación económica incipiente, que lleva semanas anticipando con los ya famosos brotes verdes. "Los datos más recientes sugieren que el ritmo de la contracción podría estar desacelerándose", dijo. En este tono optimista, reiteró que el banco central espera que el conjunto de la economía "toque fondo y después repunte a final de año".

La Reserva Federal alerta del posible aumento de tipos por el agujero fiscal

El desequilibrio rozará los 1,4 billones de euros este año

En el primer trimestre, la contracción fue del 5,7% -en datos anualizados-, algo mejor que en el cuatro trimestre de 2008. Y aunque ahora se augura el inicio del repunte en la segunda mitad del año, la Reserva Federal (Fed) dijo hace dos semanas que el crecimiento será anémico y eso no evitará que 2009 se cierre con una caída que oscilará entre el 1,3% y el 2% del PIB.

La salida de la crisis financiera más severa desde la Gran Depresión dejará una factura colosal en las cuentas públicas. Y la Fed teme que ese desequilibrio mine la expansión, ya que las emisiones de deuda pueden provocar una subida de los tipos de interés. Por eso Bernanke urgió a los legisladores a que definan una estrategia para reducir el déficit, que este año rozará los dos billones de dólares (en torno a 1,4 billones de euros). La deuda alcanzará el 70% del PIB en 2011.

"A no ser que demostremos un compromiso firme hacia la sostenibilidad fiscal a largo plazo, no tendremos ni estabilidad financiera ni un crecimiento económico sano", alertó, para añadir posteriormente que el Gobierno no puede pedir prestado dinero de forma indefinida, porque degrada la confianza. "Por el bien del ciudadano, hay que explicar cómo se va a proceder", remachó.

El fenomenal agujero en las cuentas públicas preocupa también fuera de EE UU, y en especial a países como China, que tiene en sus arcas cientos de miles de millones de dólares de deuda pública estadounidense. El secretario del Tesoro, Timothy Geithner, estuvo esta semana en Pekín para calmar los ánimos. Además, el desequilibrio fiscal también está afectando a la cotización del dólar.

El otro punto negro está en el mercado laboral, donde continúa la sangría de empleo. El sector privado destruyó en mayo otros 532.000 puestos de trabajo, lo que anticipa que el paro superará el 9% ese mes. Aun así, las cifras son algo mejores que las del primer trimestre. Ben Bernanke advirtió de que el desempleo "seguirá subiendo, incluso si hay un repunte en la actividad económica". Y explicó que la mejoría en el mercado de trabajo será lenta debido a que el crecimiento estará "durante bastante tiempo" por debajo del potencial. EE UU lleva perdidos 5,7 millones de empleos desde el inicio de la recesión, en diciembre de 2007.

Bernanke aseguró que la confianza de los inversores en la banca también se recupera, el crédito experimenta una mejora gradual y la actividad en el sector inmobiliario está cerca de tocar fondo, aunque sigue "deprimida". En este clima, anticipó que la inflación seguirá baja.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 4 de junio de 2009