Análisis:EL ACENTOAnálisis
i

Colometa en Nueva York

Lo que cuenta La plaça del Diamant, de Mercè Rodoreda, es la historia de 30 años de la vida de una mujer, Natalia, a la que llaman Colometa. Es una historia recorrida por un montón de dolorosas experiencias, donde los sueños quedan hechos trizas por la vertiginosa marcha del tren de la historia. El sábado pasado, la actriz Jessica Lange, ataviada con una simple rebeca y una falda, y en un escenario desnudo en el que no había nada más que el banco de una plaza donde estaba sentada, leyó un resumen de la novela de Rodoreda. Lo hizo en el Baryshnikov Arts Center de Nueva York, dentro de la programación del festival Catalan Days, en el que el Institut Ramon Llull da a conocer una cultura casi desconocida. Hubo alrededor de 300 personas, y buena parte de ellas se vieron recorridas por el escalofrío que producen tantos sinsabores.

La dictadura de Primo de Rivera, la llegada de la República -y del Estatuto de Autonomía de Cataluña-, el golpe de Franco y la Guerra Civil, la atroz posguerra. Una joven mujer del barrio de Gràcia va padeciendo los cambios políticos en medio de la pobreza, y lucha por sobrevivir. El matrimonio, los hijos, la terrible postergación de la mujer en unos años difíciles: todo eso lo fue contando Jessica Lange en un largo monólogo que duró cerca de dos horas, y ya casi al final cuentan que las lágrimas le asomaron a los ojos.

Nada más que una mujer y su voz, y una historia salpicada de penurias. Una de las obras mayores de la literatura catalana ha llegado a Nueva York en tiempos de crisis. Joan Ollé, el director de la adaptación, que ya estrenó en España con Ana Belén, contaba que le había dicho a Jessica Lange que no tuviera miedo a ser frágil. Para salir adelante cuando las bombas arreciaban y los hombres marchaban al frente, se padecía de amores y no había mucho que comer, fue necesario que Colometa conquistara una máscara de dureza.

Cuando la vida excesiva propia de tiempos opulentos parece ser ya cosa del pasado, los neoyorquinos han podido escuchar el largo lamento de esa Barcelona que lo pasó tan mal cuando los militares franquistas construían a golpe de bombas un país a su imagen y semejanza. Las dificultades de hoy se reconocen así en el texto vital de una cultura universal y lejana.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0004, 04 de mayo de 2009.

Lo más visto en...

Top 50