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Necrológica:

Pepa de Utrera, cantaora

La artista, de 83 años, se forjó en la rumba flamenca en los principales tablaos de Sevilla y Madrid

La cantaora Pepa de Utrera falleció el pasado domingo en su pueblo sevillano, el mismo que le prestó nombre artístico. Josefa Loreto Peña, integrante de una dinastía flamenca que se extiende por Utrera, Lebrija y Jerez, tenía 83 años y sufría de alzhéimer desde 2000.

La nieta del mítico Pinini, el fundador de la saga, debutó a mediados de los años cincuenta en el famoso tablao Cortijo del Guajiro, en Sevilla, y se trasladó a Madrid en la década de los años sesenta, donde se convirtió en una de las pioneras de la rumba flamenca.

Tablaos como Corral de la Morería, Los Canasteros, Las Brujas y Villa Rosa forman parte de su larga trayectoria artística en la capital española, una carrera que comenzó muy pronto en las fiestas familiares. Pero en Madrid fue Torres Bermejas el escenario en el que más se prodigó y en el que se convirtió en embajadora de los cantes de su tierra.

Aunque cantaora clásica, sus versiones en clave de rumba de las canciones Viajera, de los maestros Morcillo y García del Gal, y Soy rebelde, de Jeanette, nunca faltaban en un amplio repertorio que Pepa de Utrera fue engrosando en más de medio siglo de carrera. La cantaora intervino en el espectáculo Salero de España, de Concha Piquer, y en 1959 compartió con La Perla de Cádiz el segundo premio por tientos y bulerías del Concurso Nacional de Cande Jondo de Córdoba.

Paseó su arte por varias ediciones de la Bienal de Flamenco de Sevilla, por el Festival de Mont de Marsan (Francia) y, especialmente, por el Potaje Gitano de Utrera, una cita a la que acudió puntual durante cuatro décadas.

El funeral por Pepa de Utrera, la hija del bailaor jerezano José Loreto El Feongo y de María Peña Vargas, se celebró en la tarde de ayer en la parroquia de Santiago el Mayor de Utrera.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 5 de mayo de 2009