Griñán ofrece a Rosa Aguilar una consejería

El presidente plantea a la alcaldesa de Córdoba dirigir Obras Públicas - Moreno y Pizarro se incorporan al Gobierno - Martín Soler asciende a Innovación

José Antonio Griñán puso condiciones para acceder a la presidencia de la Junta de Andalucía cuando su partido lo buscó como sustituto de Manuel Chaves el pasado 30 de marzo: quería ser candidato en 2012, para despejar cualquier duda sobre su interinidad, y manos libres para hacer el Gobierno. Y vaya si las ha tenido. Inmediatamente después de ser investido ayer presidente formó su gabinete.

Griñán va a fichar a Rosa Aguilar, alcaldesa de Córdoba, de Izquierda Unida, como consejera de Obras Públicas, una operación que se cerró durante la noche de ayer y en la que han participado muy pocas personas, según supo EL PAÍS de fuentes socialistas.

Era la bomba que tiene reservada Griñán, después de que durante toda la tarde ayer, se fueran filtrando, poco a poco, todos los miembros de su futuro Ejecutivo, que hoy dará a conocer oficialmente. La entrada de Aguilar es una decisión personal de Griñán. Ambos mantienen unas excelentes relaciones de amistad. Como diputado autonómico por Córdoba y vicepresidente económico de la Junta, Griñán siempre ha sido sensible a las peticiones de la alcaldesa. El propio presidente andaluz echó en falta a Aguilar en su discurso de investidura. "Me hubiera gustado ver a la alcaldesa", recogió el diario Córdoba en su edición del martes de boca de Griñán. Ella se excusó de manera poco convincente con que no había sido invitada al acto.

La salida de Aguilar deja a IU sin su principal referente político
El sociólogo Pérez Yruela será el próximo portavoz del Gobierno
Vallejo, Naranjo, Teresa Jiménez y García Garrido salen de la Junta
Dos personas de la confianza de Griñán, a Economía y Presidencia

Más información

Córdoba es la única capital de España gobernada por Izquierda Unida, con lo que la salida de Aguilar -una alcaldesa, con un fuerte tirón popular, pero en declive tras tres mandatos consecutivos al frente del Ayuntamiento- abre no sólo una crisis en el gobierno local, sino que deja a la federación de izquierdas sin su máximo referente político y el que cuenta con mayor credibilidad. Desde hace años, los dirigentes de IU veían a Aguilar, que fue portavoz de su grupo en el Congreso, más cerca del PSOE que de IU. Y Aguilar tampoco daba un duro por el futuro de su partido, al que le vaticinaba una corta vida política.

Las sorpresas de Griñán sobre su Gobierno no se acaban ahí. Se va a rodear de dos pesos pesados del PSOE. La secretaria federal del Política Autonómica, Mar Moreno, ocupará la Consejería de Educación, departamento al que quiere dar gran relevancia. El número dos del PSOE andaluz, Luis Pizarro, se hará cargo de la Consejería de Gobernación, una cartera que controlará la Administración de la Junta en cada una de las ocho provincias y las relaciones con los ayuntamientos. En el nuevo gabinete hay ocho mujeres y siete hombres.

La decisión de Griñán de fichar a Mar Moreno dejó sorprendidos a algunos miembros del PSOE, por varios motivos. El primero es que la también senadora salió en julio de la Junta para entrar en la ejecutiva federal por deseo expreso de José Luis Rodríguez Zapatero y eso le obligó a abandonar la Consejería de Obras Públicas sin ni siquiera cumplir 100 días en el cargo. Ahora tendrá que explicar su regreso. La segunda es que Moreno figuraba en la carrera por suceder a Manuel Chaves, una travesía que se truncó por la falta de apoyos internos y las suspicacias que levantaba en algunos sectores del PSOE.

Con su decisión, Griñán sabe que corre el riesgo de que, otra vez, como ya pasó con su antecesor, Manuel Chaves, se abra el debate sobre su propia sucesión, de ahí que algunos calificaran ayer la decisión de "valiente" y "gallarda". En clave interna, el regreso de Mar Moreno al Ejecutivo representa un cierto equilibrio entre los sectores más clásicos, pero muy eficaces, que representa Pizarro, y más aperturistas, pero más arriesgados del PSOE andaluz, en el que está Moreno.

Griñán va a nombrar a dos personas de su total confianza para Presidencia y Economía y Hacienda. El hasta ahora secretario general de Economía, Antonio Ávila, ocupará el primer puesto y la viceconsejera económica Carmen Martínez Aguayo, el segundo.

Como portavoz del Gobierno contará con el prestigioso sociólogo Manuel Pérez Yruela, actual director del Instituto de Estudios Sociales de Andalucía.

La quinta incorporación es Begoña Álvarez, hasta ahora delegada de Justicia de Granada, que pasará a controlar la consejería. Salen cuatro consejeros (Innovación, Francisco Vallejo, el más veterano; Justicia, Evangelina Naranjo, Educación, Teresa Jiménez, y Obras Públicas, García Garrido). Nueve permanecen de los que dos cambian de departamento (Martín Soler, que asciende a Innovación y Clara Aguiler, a Agricultura).

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0022, 22 de abril de 2009.

Lo más visto en...

Top 50