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Cambio histórico en Euskadi

64 palabras en euskera

Nada más tomar la palabra por vez primera como presidenta del Parlamento, Arantza Quiroga habló en euskera, tras el debate abierto sobre su dominio del idioma cooficial. La responsabilidad de esta polémica es en buena medida del PSE. Su dirigente alavés Txarli Prieto fue el primero en aludir al bilingüismo que esperaban del parlamentario que el PP eligiese para la presidencia. Los socialistas recularon luego, pero la bola ya rodaba y el nacionalismo en su conjunto la aprovechó para descalificar a Quiroga. La otra candidata clara que el PP manejó para el puesto, Laura Garrido, es bilingüe en euskera.

"He empezado en euskera porque quienes me conocen sabían que era capaz de hacerlo y así lo he demostrado. Tiene que ser un signo de normalidad que yo utilice el euskera y voy a esforzarme para hacerlo", dijo Quiroga después a EL PAÍS.

En total, pronunció 64 de las 485 palabras de su discurso en un euskera fluido y correcto, aunque era evidente que no lo habla de forma habitual. Euskaldunes que la escucharon en directo opinaban que se mostraba incluso más suelta que algunos de los consejeros del Gobierno en funciones cuando inician una intervención en ese idioma.

El esfuerzo no le libró de las críticas. Aintzane Ezenarro, de Aralar, consideró su elección "una falta de respeto al euskera". El único parlamentario de EA, Jesús María Larrazabal, sostuvo que la nueva presidenta había "utilizado un buen castellano después de un mal euskera".

Su antecesora, Izaskun Bilbao, euskaldun, declaró a este periódico que "en su ser más profundo todo el Grupo Popular sabe que en una comunidad bilingüe hay que tratar con igual respeto al euskera y al castellano".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 4 de abril de 2009