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El Gobierno considera "irresponsable" el fiasco de Barberá y Camps en la Copa

Precipitada e irresponsable. La decisión de la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, y del presidente del Consell, Francisco Camps, de firmar con America's Cup Management (ACM), del equipo Alinghi, un contrato para celebrar regatas sin que se resolviera antes el conflicto judicial de la Copa del América cosechó ayer un alud de críticas. El fallo judicial conocido el jueves ha dejado en evidencia la estrategia de las Administraciones del PP de apostar por el sindicato de Ernesto Bertarelli, que finalmente ha perdido su pulso con los norteamericanos del BMW Oracle por la organización de la 33ª edición de la Copa. El contrato, que compromete nueve millones de euros de las arcas públicas para una regata en julio y deja abierta la misma cantidad para otra en octubre, ha quedado en entredicho solo un día después de que lo firmaran el Ayuntamiento y la Generalitat.

Rambla defiende que el contrato es la garantía para la regata en la ciudad

"Los equipos no van a mantener una estructura sin actividad"

El contrato "era más que prematuro: era irresponsable", criticó ayer el delegado del Gobierno, Ricardo Peralta. La sentencia que debía despejar el futuro de la competición de vela era inminente, por lo que el Gobierno pidió a las autoridades valencianas "que esperaran una semana", lo que hubiera evitado la imagen de la firma "de una parte de las Administraciones con una parte de los equipos en disputa", destacó Peralta.

El empeño de Ayuntamiento y Consell por cerrar un acuerdo que rechazó el Ejecutivo por el alto canon exigido por ACM, entre otras condiciones, ha sido "la culminación de esa estrategia de tomar partido que ha sido un verdadero desastre". A juicio de Peralta, la actuación de Barberá y Camps, que desde el principio mostraron su preferencia por Bertarelli, ha contribuido a judicializar el conflicto durante casi dos años y ha dañado a todos los equipos y a la ciudad, que ha visto languidecer una "dársena inactiva" a la espera de una nueva Copa del América.La precipitación del PP ha quedado de manifiesto también al incluirse en el contrato una cláusula de rescisión en caso de publicarse la sentencia antes del 9 de abril. Una cláusula que no estaba prevista hace una semana, cuando la ministra de Administraciones Públicas, Elena Salgado, rechazó las condiciones de ACM, entre ellas que se expulsara de la dársena al BMW Oracle si perdía el litigio, apuntó Peralta.

El delegado del Gobierno subrayó que el Ejecutivo mantiene "con rotundidad" su compromiso con la Copa y colaborará para "facilitar el entendimiento" entre los equipos. Peralta exigió a las administraciones del PP que paguen la deuda de 24 millones que tienen con el Consorcio que integran con el Ejecutivo, y se desmarcó de forma tajante de su actuación: "Nosotros no hemos promovido en ningún momento una estrategia que ha puesto en grave riesgo la celebración de la Copa del América en Valencia".

La sentencia favorable a BMW Oracle abre un escenario lleno de incertidumbres, en el que Valencia pierde opciones como base de la competición. Las regatas de julio y octubre han perdido su atractivo, ya que no computarán para la próxima Copa, que se convertirá, seguramente, en un mano a mano entre Alinghi y BMW Oracle. "La sentencia exhorta a una negociación entre ambos equipos, pero puede ser una negociación meramente protocolaria", explicó desesperanzado Manuel Chirivella, del Club Náutico Español de Vela, el otro perdedor del litigio al quedar invalidado como representante del Desafío para retar a Alinghi tras la Copa de 2007.

A pesar de que Bertarelli se comprometió a celebrar la Copa en Valencia independientemente del fallo, ayer Alinghi seguía sin confirmar si ese duelo se decidirá en aguas valencianas. Al equipo suizo le toca elegir el lugar de la confrontación con BMW Oracle, pero está sujeto a las condiciones de la carta fundacional del trofeo, el Deed of Gift, que establece que entre noviembre y abril las regatas deben celebrarse en el hemisferio sur. Salvo acuerdo con Oracle, que también guardó silencio, y a expensas de la interpretación de las normas de la Copa, la regata de los dos equipos debe celebrarse a los 10 meses del fallo, en febrero de 2010.

En ese contexto, el vicepresidente primero del Consell, Vicente Rambla, defendió que el contrato con Alinghi es "la principal garantía para que Valencia albergue la siguiente edición de la Copa", aunque sea un duelo. El pacto "establece una garantía adicional para que se celebre en Valencia", dijo Rambla, al tiempo que admitió que podría no ser así. En ese caso, el contrato "no tendría virtualidad". El vicepresidente del Consell insistió en que "ningún euro" de los firmados se ha destinado "a algo que no sea la próxima Copa del América", a pesar de que las regatas de julio y octubre no forman parte de ella. Las explicaciones del PP no convencieron a la oposición. A las críticas de Peralta se unieron las de Iniciativa del Poble Valencià, que calificó de "esperpéntica" la actuación de Barberá y Camps, y las de EU, que pidió explicaciones por una "inversión millonaria" para "prerregatas que después no tendrán su prolongación en la edición de la Copa".

Y es que el fallo judicial no solo desinfla esas regatas, sino que deja en la cuneta a los equipos que aspiraban a una Copa tradicional en 2010 o 2011. "Ése es el lado más amargo. En torno a los equipos hay muchas familias, y éstos no van a mantener una estructura sin actividad deportiva en un plazo breve de tiempo", apunta Chirivella. Pedro Perelló, del Ayre, sigue aguardando a que Oracle mantenga su idea de acordar un protocolo para que el resto de equipos participe. Entretanto, se plantea su subsistencia hasta julio. Ayre participará si ACM y las instituciones colaboran con los equipos: "Los equipos necesitan dinero. Y ahora mismo no nos dan argumentos para continuar". Otros muchos equipos tienen complicada su continuidad, como el propio Desafío, que podría perder el patrocinio de Iberdrola. Sin una competición convencional el atractivo para la sede es nulo. "La Copa tiene un enorme atractivo, pero gracias a las prerregatas y a los equipos, que hacen que la competición se alargue casi tres años. Valencia ha vivido ese ambiente y ahora lo va a perder", sentencia Chirivella.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 4 de abril de 2009