El túnel de Bracons hace que Osona y la Garrotxa estén media hora más cerca

La vía queda prohibida a camiones de más de 7,5 toneladas, con excepciones

Con una importante retención de vehículos a las puertas del primer viaducto de Sant Esteve d'en Bas, el túnel que romperá el aislamiento entre Osona y la Garrotxa a través de Bracons entró ayer por la tarde en servicio. Vic y Olot están desde ayer a media hora, la mitad del tiempo que las separaba hasta ahora, después de seis años de obras, cambios, pugnas políticas y polémicas.

A las cuatro de la tarde, una cincuentena de miembros de la plataforma ecologista Salvem les Valls, contraria a la construcción de la infraestructura, ocupó la calzada con pancartas donde podía leerse "Bracons no hacía falta" e impidió durante 25 minutos la circulación de los numerosos vehículos que aspiraban a ser el primero en cruzar la nueva vía. Los manifestantes repartieron folletos entre los conductores y la protesta acabó sin más incidencias que un colapso viario. Por la mañana, el presidente de la Generalitat, José Montilla, y el consejero de Política Territorial y Obras Públicas, Joaquim Nadal, inauguraron de forma oficial las obras, acompañados de unos 300 representantes del mundo político, económico y empresarial de Osona y de la Garrotxa.

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"Todos salimos ganando: los que iniciaron la obra, los que la continuaron y los que se opusieron, pues con su exigencia se hicieron mejoras. Creo que hoy podemos felicitarnos", sentenció Nadal, en referencia a los ecologistas y también a CiU, cuyo diputado Pere Macias asistió a la inauguración. Montilla destacó que la nueva carretera constituye un "símbolo" de una época de transformación de Cataluña a través de la obra pública y que servirá para "reequilibrar" el territorio y ayudar a salir de la crisis económica.

El tramo inaugurado ha costado 308 millones de euros y tiene 19 kilómetros, 6 viaductos y 10 túneles, entre ellos el de Bracons, de 4,5 kilómetros, el tercero más largo de Cataluña tras los de Vielha y el Cadí. El límite de velocidad es de 80 kilómetros por hora en el interior de los túneles, donde por ahora no hay cobertura de teléfono móvil.

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La calzada consta de dos carriles de 3,5 kilómetros de ancho y un carril adicional, y da continuidad a los tramos ya construidos entre Vic, Manlleu y Torelló. Pero el eje Vic-Olot no estará completado hasta que entren en servicio las futuras variantes de Les Preses y Olot, que aún deben someterse a información pública. La Generalitat calcula que estas vías no estarán acabadas hasta dentro de cuatro años, lo que comportará el paso diario de entre 9.000 y 10.000 vehículos por el interior de ambas poblaciones.

Para intentar minimizar el colapso viario en Olot y Les Preses, por la vía no podrán circular camiones de más de 7,5 toneladas, excepto los que tengan como origen o destino las comarcas de Osona y la Garrotxa; los que transporten animales vivos, leche, basuras o agua destinada al consumo humano, y vehículos con autorización especial. A la limitación del paso de camiones se han añadido otras medidas, como el refuerzo del pavimento y la instalación de semáforos en las avenidas más afectadas por el tráfico, que los vecinos ya han bautizado como los "semáforos de Bracons".

José Montilla y Joaquim Nadal, en el centro, junto a otros asistentes a la inauguración del túnel.
José Montilla y Joaquim Nadal, en el centro, junto a otros asistentes a la inauguración del túnel.PERE DURAN

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