_
_
_
_
_
Análisis:EL ACENTO
Análisis
Exposición didáctica de ideas, conjeturas o hipótesis, a partir de unos hechos de actualidad comprobados —no necesariamente del día— que se reflejan en el propio texto. Excluye los juicios de valor y se aproxima más al género de opinión, pero se diferencia de él en que no juzga ni pronostica, sino que sólo formula hipótesis, ofrece explicaciones argumentadas y pone en relación datos dispersos

La moda del espionaje

La empresa que gestiona todas las actividades culturales del municipio de Madrid decidió contratar a unos agentes secretos para saber si uno de sus trabajadores estaba en verdad enfermo o les estaba tomando el pelo. La empresa se llama Madrid Arte y Cultura (MACSA), y depende de la concejalía que dirige Alicia Moreno; Detectives Almirante, la agencia contratada, tiene sus oficinas en la calle de Alcalá; el trabajador era oficial de iluminación en el teatro Español. Estaba de baja temporal, pero hubo sospechas de que aprovechaba la coyuntura para agenciarse unos euros de más. En ese punto, la empresa acudió a los detectives.

¿No existen otros medios para desenmascarar a este caradura? ¿Por qué esa querencia por la persecución silenciosa, las fotografías tomadas en secreto, el informe con los detalles que presuntamente confirman el fraude y con los otros, los que le añaden color a la perrería? Detectives Almirante siguió al sospechoso durante varios días e informó de que acudía a la discoteca Lobby, donde lo pillaron delante de una mesa de mezclas con su pantalla correspondiente. Los otros detalles informan del número de copas que pidió en el bar.

El trabajador que no podía iluminar por enfermedad resultó que iluminaba, lo dice el informe de MACSA, "en ambientes cargados", con "evidentes efectos negativos en el aparato respiratorio...". La empresa defiende que actuó dentro de la más estricta legalidad. Los sindicatos critican unas prácticas, habituales en el sector privado, porque suponen una persecución del trabajador.

Cuando un tema da mucho que hablar, lee todo lo que haya que decir.
Suscríbete aquí

Hubo un tiempo en que llegó a ser tan omnipresente la afición por el diseño en España, que se impuso la pregunta aquella de "¿diseñas o trabajas?". Se bromeaba entonces con la obsesión por acercarse a los países más avanzados.

Hoy, con tanto detective suelto, ya sea para investigar los asuntos de políticos del propio partido, como en la Comunidad de Madrid, ya sea para saber de la laboriosidad de los trabajadores en baja, como en el Ayuntamiento, lo que habría que preguntar es si espías o trabajas. El problema surge cuando la empresa se niega a revelar el coste de esos servicios. Quizá sea legítima su vocación peliculera. Pero, por favor, las cuentas claras.

Regístrate gratis para seguir leyendo

Si tienes cuenta en EL PAÍS, puedes utilizarla para identificarte
_

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_