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Necrológica:

Alfredo Muiños, oftalmólogo enamorado del mar

Operó a don Juan de Borbón y a la infanta Margarita

Alfredo Muiños Simón se mantuvo activo en su principal pasión, la oftalmología, todo el tiempo que pudo. Nacido el 25 de octubre de 1923 en Zaragoza, no se jubiló hasta el año pasado, ya con 84 años. Falleció el pasado viernes en Barcelona, la ciudad que le permitía compaginar sus dos principales intereses: la medicina y el mar.

Ligado durante toda su carrera al Institut Barraquer de Barcelona, Muiños se convirtió en un referente para sus colegas. Por su consulta pasaron personajes como el padre del Rey, don Juan de Borbón, su hermana, la infanta Margarita, y numerosas personalidades extranjeras. En 1980 fue reclamado por las autoridades iraníes para tratar al ayatolá Marashi, autoridad religiosa máxima de la ciudad de Ghom, a unos 140 kilómetros al sur de Teherán, y colaborador de Jomeini.

La dedicación a la oftalmología en un centro puntero y su trato con algunas de las personalidades con las que convivió durante más de 50 años de ejercicio le valieron una decena de condecoraciones nacionales e internacionales, entre ellas la Gran Cruz de Alfonso X el Sabio.

Pero no todo fue trabajo en su vida. En Barcelona descubrió su pasión por el mar. Primero, de la mano de miembros del Real Club Náutico de la ciudad, a quienes acompañaba a las regatas a cambio de tabaco. La afición fue a más, y en 1961 Muiños se sacó el título de patrón de yate. En 1965 obtuvo el de capitán de yate. En esa década se compró su primer barco, el Argos, y empezó a participar en regatas. Y a ganarlas.

El velero le aguantó el ritmo siete años. Después, a sugerencia de su esposa, lo cambió por una embarcación de motor, el Analisa, con el que ella se sentía más segura. Su afición marinera también se vio compensada por otra importante condecoración: la Cruz al Mérito Naval.

Todavía después de muerto siguió curando. Sus córneas fueron trasplantadas por un equipo del Institut Barraquer. Fue su último servicio.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 3 de marzo de 2009