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La Casa de Campo pierde su puerta

Una nueva construcción con columnas y farolas sustituye a la Puerta del Río para ocultar un bloque de hormigón que sirve de túnel de carga a la M-30

La Puerta del Río de la Casa de Campo, ideada por Juan de Villanueva por orden de José I, que desde comienzo del siglo XIX marcó el acceso principal al gran bosque urbano, va a ser desenraizada de su enclave actual y descompuesta en sus seis columnas -sin cierre y con farolas-, que serán acercadas 40 metros hacia el puente del Rey, sobre el río Manzanares.

La actuación persigue, entre otros fines, ocultar un parapeto de hormigón de 11 por 15 por 1,80 metros que sirve de túnel de carga de la M-30 y que fue construido enfrente, durante las obras de soterramiento de la vía. El puente del Rey, otro hito histórico, se verá igualmente alterado, con 20 faros halógenos empotrados a 0,5 metros del suelo. La primera de las seis columnas de la puerta comenzó ayer a ser desmontada para hincarla en un semicírculo de 23 metros de arco junto con los otros cinco hitos, separados 4 metros en exedra.

Sus cancelas de forja desaparecen. Fernando Porres, arquitecto del proyecto Madrid Río, justificó la erradicación de la puerta "para recuperar su disposición histórica", pero admitió que la Dirección General de Patrimonio de la Comunidad de Madrid avaló la "necesidad de anteponerla al elemento de hormigón". Beatriz Tejero y Luis de Vicente, historiadores de la Casa de Campo, y Juan García, de Ecologistas en Acción, califican la actuación de "expolio de un elemento histórico del patrimonio de Madrid".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 3 de marzo de 2009