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Clinton vincula la ayuda a Gaza a la paz

La comunidad internacional dona 3.500 millones para reconstruir la franja - EE UU propone que el dinero lo gestione la ANP para evitar que llegue a Hamás

París, Londres, Berlín, Sharm el Sheij. Las conferencias de donantes para los territorios palestinos se multiplican: cuatro en los últimos 12 meses. Primeros ministros, presidentes y delegados de 70 países se dieron cita ayer en el balneario del Sinaí egipcio y anunciaron el desembolso de 4.500 millones de dólares (unos 3.500 millones de euros) para reconstruir Gaza y para dotar de recursos a la Autoridad Palestina dirigida por el presidente, Mahmud Abbas. Pero, ausentes los actores principales, las trabas son de envergadura. La exclusión de Hamás, que controla firmemente el territorio, entorpece todo esfuerzo. Y si Israel mantiene sellada a cal y canto la franja, el caudal destinado a Gaza quedará a medio camino.

Israel se resiste a abrir la frontera sin garantías de que no pasarán armas

Los fondos abundan. Siempre ha sido así en los últimos 15 años. Los emiratos del Golfo Pérsico (1.300 millones de euros), Estados Unidos y la Comisión Europea (440 millones), aflojan de nuevo la chequera. El escollo es cómo canalizarlos a la franja mediterránea, gobernada por Hamás, que no fue invitada a la conferencia de Sharm el Sheij, ni mencionada por la secretaria de Estado. Hillary Clinton prometió aportar 716 millones de euros, aunque sólo un tercio destinado a la reconstrucción del territorio palestino.

"Hemos trabajado con la Autoridad Palestina para asegurarnos de que nuestro dinero es sólo utilizado por quien procede en el lugar adecuado, y que no acaba en manos equivocadas. Trabajaremos con nuestros socios, el presidente Abbas y el primer ministro, Salam Fayad, para abordar la crítica situación humanitaria, presupuestaria, de seguridad y las necesidades de infraestructura (...) La respuesta a la actual crisis de Gaza no puede estar separada de nuestros esfuerzos por alcanzar la paz", declaró Clinton.

En su primera visita a Oriente Próximo como jefa de la diplomacia estadounidense, Clinton empleó idéntica retórica a la utilizada por su predecesora, Condoleezza Rice: "Deben renunciar a la violencia, reconocer a Israel y aceptar los acuerdos firmados por la OLP", agregó en alusión a Hamás, aunque sin mencionarlo. Si los desembolsos dependen de que el movimiento fundamentalista acepte esas condiciones, no se adivina cómo podrá acometerse la reconstrucción de Gaza.

El movimiento islamista se mantiene en sus trece. "Puentear a las autoridades legítimas palestinas en Gaza es un movimiento en la dirección equivocada que socava la reconstrucción", afirmó Fawzi Barhum, portavoz de Hamás. No será sencillo que la organización islamista se pliegue al proyecto diseñado en Sharm el Sheij. Aunque se barajan alternativas para salvar la cara de unos y otros: que las obras sean ejecutadas por agencias de Naciones Unidas y el Banco Mundial, o que Hamás y Al Fatah, el partido del presidente Mahmud Abbas, alcancen un pacto para formar un Ejecutivo de unidad reconocido por la comunidad internacional. "Abbas no dirigirá la reconstrucción en Gaza", aseguraban a este diario, días atrás, líderes islamistas.

Queda otro muro igualmente robusto por sortear. Hoy por hoy, el Gobierno de Ehud Olmert sólo permite el suministro de algunos alimentos básicos (harina, azúcar, arroz, frutas y aceite). Nada que pueda emplearse en la reconstrucción de un territorio arruinado por tres años de bloqueo económico -desde el triunfo de Hamás en las elecciones- y que sufrió durante 22 días el colofón de los bombardeos de la artillería y la aviación israelíes: más de 4.000 casas y casi un millar de fábricas demolidas. La infraestructura económica fue arrasada. Ponerla en pie no es sólo cuestión de recursos financieros. La política desempeña un papel crucial. Ahí empiezan los problemas.

Será muy complicado, salvo que medie una tenaz presión diplomática que sólo puede proceder de Washington, que Israel permita a corto plazo el acceso de materiales imprescindibles para la reconstrucción -hierro, aluminio, tuberías de plástico, cemento- en cantidades suficientes. "Definitivamente, no deseamos que la buena voluntad de la comunidad internacional sea explotada por Hamás", afirmó ayer Mark Regev, portavoz de Olmert.

El Ejecutivo israelí hace oídos sordos a las palabras del Departamento de Estado, que la semana pasada advirtió: "Es inaceptable la utilización de la ayuda humanitaria como arma política". Un asunto que incomoda al secretario general de la ONU, Ban Ki-moon: "La situación en los cruces fronterizos es intolerable. No se permite el acceso de cooperantes ni de bienes esenciales. Nuestro objetivo primordial es abrir los cruces, como es fundamental asegurarse de que las armas ilegales no llegan a Gaza".

El Gobierno israelí planea construir 73.000 viviendas en Cisjordania

La ONG israelí Peace Now reveló ayer que el Gobierno hebreo ha diseñado planes para construir 73.000 viviendas -15.000 ya han recibido la aprobación- en la Cisjordania ocupada.

"Sólo actuando ahora podemos transformar esta crisis en una oportunidad que nos acerque a nuestros objetivos. Perseguiremos vigorosamente la solución de los dos Estados para el conflicto israelí-palestino", afirmó Hillary Clinton, la jefa de la diplomacia estadounidense. Resulta difícil hallar un asunto que entorpezca más esa solución que la constante expansión de las colonias y el expolio de tierras palestinas. "Si los proyectos se llevan a cabo, el número de colonos se duplicaría hasta 600.000", apunta el informe de Peace Now.

La ONG no contabiliza a los casi 250.000 judíos que residen en Jerusalén Este, donde la judaización de la ciudad prosigue sin pausa con derribos de viviendas de palestinos porque carecen de permisos municipales para construir que casi nunca son concedidos. Las notificaciones de demolición amenazan un centenar de casas en Silwan, barrio árabe a los pies de la ciudad vieja. Los palestinos y varias ONG israelíes califican las políticas israelíes en Jerusalén de limpieza étnica.

Mayores donantes

- EE UU: 900 millones de dólares (716 mill. de euros)

- Comisión Europea: 440 millones de euros

- A. Saudí: 1.000 millones de dólares (787 mill. de euros)

- Qatar: 250 millones de dólares (196 mill. de euros)

- Japón: 200 millones de dólares (158 mill. de euros)

- España: 180 millones de euros

- Italia: 100 millones de dólares (80 mill. de euros)

Destrucción en Gaza

- 14.000 casas se vieron afectadas por la invasión de Gaza por parte del Ejército israelí. Además, 4.000 casas fueron totalmente demolidas

- Casi un millar de fábricas y 240 escuelas también fueron destruidas

- 31 ONG resultaron afectadas

- El principal generador de electricidad sufrió daños por ocho millones de euros

- La empresa de gestión del agua sufrió daños por cinco millones de euros

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 3 de marzo de 2009

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