El vuelco electoral | País Vasco

El PSOE, obligado a reordenar en las Cortes sus apoyos

ERC y CiU prevén mejorar su peso en la Cámara a costa del PNV y del BNG

Los resultados de las elecciones vascas y gallegas pueden obligar al Gobierno a revisar sus apoyos en el Congreso, según admiten fuentes socialistas y nacionalistas. Más aún si, como parece, finalmente el PNV queda excluido del futuro Gobierno vasco.

Si se produjera esa situación, en pocos años habrían quedado fuera de sus respectivas comunidades los tres partidos nacionalistas que formaron Galeusca, es decir, CiU, BNG y PNV. Los tres partidos, en distintos momentos, han sido el respaldo principal del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero en las dos legislaturas. Los últimos Presupuestos salieron con los votos de PNV y BNG y al auxilio del PSOE, en asuntos de agenda como comparecencias de Zapatero, han acudido siempre otros grupos como CiU.

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Sólo en el caso muy improbable de que el PNV pactara en Euskadi con el PSE, la legislatura se haría más plácida con un acuerdo estable. En caso contrario seguiría lo que el PSOE denomina geometría variable, es decir, pacto de cada iniciativa, pero más complicado. Ayer mismo, parlamentarios del PNV como el senador Iñaki Anasagasti advirtieron de que si salen del Gobierno vasco, el PSOE debe olvidarse de su voto en las Cortes. El otro socio estable hasta ahora era el BNG, sobre la base de la reciprocidad en Galicia. Fuentes de ese grupo aseguraron ayer que ahora su posición en el Congreso está congelada, a la espera del debate interno que se abre. Podría imponerse la tesis de quienes consideren que la proximidad a los socialistas les ha provocado el descenso electoral. Ya no podrán apoyar los Presupuestos a cambio de inversiones en Galicia que les resultará difícil rentabilizar fuera del Gobierno.

En esta situación, se les abren más posibilidades de juego político en el Congreso a CiU y a ERC, con la única advertencia de ambos de evitar en lo posible que les arrastren los efectos de la crisis económica y la prevención de lo que pueda pasar con la inminente sentencia del Estatut. En los primeros, el discurso del grupo parlamentario, más próximo a Unió, es el de esperar a que el PSOE vaya a buscarles, sobre todo en asuntos económicos, en los que tienen presentado en la Cámara un amplio catálogo de propuestas. El precio de sus apoyos subiría, aunque otra cosa son los Presupuestos que, según un diputado de CiU, son "caza mayor".

El discurso tiene matices en Convergència y ayer mismo Artur Mas elevó el listón y advirtió de que CiU, fuera de la Generalitat, no será "el salvavidas" de Zapatero, informa Joan Foguet.

ERC sí ve muy probable que la nueva situación dé más juego a sus tres diputados con acuerdos con el PSOE, sobre todo en temas sociales y de Justicia, y "jugando por las bandas", según su expresión. De hecho, el pasado 19 de febrero hubo un encuentro reservado entre su portavoz, Joan Ridao, y los socialistas José Antonio Alonso, Ramón Jáuregui y Daniel Fernández para estrechar relaciones. Ridao entregó un listado de materias pendientes y la primera de las reivindicaciones, la territorialización del 0,7% a la cooperación, ya está en vías de solución. El Grupo Socialista asegura que ahora lo más urgente es esperar. El asunto apenas se trató ayer en la Ejecutiva del PSOE y Alonso esperará a que se forme el Gobierno vasco, negociando cada día.

Zapatero, ayer en el Foro España-Rusia, en Madrid.
Zapatero, ayer en el Foro España-Rusia, en Madrid.CRISTÓBAL MANUEL

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