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El ex fiscal jefe Beltrán no perdona las injurias de García

El acusador público del 'caso Alcàsser' defiende su honor

"Soy de un pueblo y hubo gente que se cruzaba de acera porque pensaba que yo eludía actuar contra la supuesta trama que decían que hubo detrás del crimen. Hubo familiares que me afearon por ello. Mi autoestima se lesionó". Enrique Beltrán, ex fiscal jefe de Valencia y acusación pública en el caso Alcàsser, causa abierta por el asesinato en 1992 de tres adolescentes, acudió ayer a declarar al Juzgado de Lo Penal número 2 de Valencia. Lo hizo como querellante que es contra Fernando García, padre de una de las víctimas, contra el criminólogo Juan Ignacio Blanco, la periodista Amalia Garrigós y el director del programa de Canal 9 Juí d'Alcàsser, Ferran Pérez. Beltrán mantuvo ayer que le injuriaron y calumniaron con las manifestaciones que se realizaron en los 49 programas paralelos al juicio.

"Hubo gente en mi pueblo que se cruzaba de acera al verme"

"No perdono que dijera que aquel juicio fue un circo que dirigía el fiscal"

"¿Perdona usted al señor García?", le preguntó la fiscal. "No", contestó rotundo Beltrán. Dijo que no puede perdonar a quien no ha hecho ni el mínimo gesto de arrepentimiento sobre lo que dijo entonces y que mantiene. Beltrán, de 76 años y jubilado desde hace cinco, explicó que la Fiscalía General del Estado le habría abierto un expediente "si hubiera creído todo aquello" que en el programa se decía de él. Ayer recordó que le acusaron de "no trabajar lo suficiente en el caso" y de "chochear".

A propósito de si consideraba legítimo que Fernando García, apesadumbrado por la muerte de su hija Miriam, creyera que él podría haber trabajado más, respondió que lo que no era de recibo era manifestar que el juicio era un circo y que lo dirigía el fiscal. Beltrán renunció a opinar sobre si García, para el que piden 16 años de prisión, debería ir a la cárcel por estos hechos. "Eso corresponde al juez".

La indemnización que la fiscal del caso pide para Beltrán, 600.000 euros, mayor que la que el propio Beltrán pidió para los familiares de las víctimas, fue traída a escena. Beltrán aclaró que en un notario tiene depositado un documento en el que consta que cualquier indemnización irá a obras benéficas.

También ayer declaró la magistrada Carmen Llombart, que formó parte del tribunal de la sección segunda de la Audiencia de Valencia, el que juzgó al único procesado por el triple crimen, Miguel Ricart. Ella, junto al resto del tribunal, agentes de la Guardia Civil y forenses, interpuso también la querella. Dijo igualmente no perdonar a Ricart y renunciar a cualquier indemnización. Un forense acudirá presumiblemente hoy al domicilio de sus dos magistrados compañeros para evaluar el estado de salud en el que se encuentran para decidir si comparecen o no ante el juez.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 3 de marzo de 2009