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El futuro de Europa

Avances en el acuerdo sobre cambio climático

La Unión Europea afinaba anoche un acuerdo sobre el cambio climático que le permitirá seguir enarbolando la bandera de líder global y mantener el llamado triple 20 (20% de reducción en la emisión de gases de efecto invernadero, 20% de energía de origen renovable y 20% de eficiencia energética) en 2020. Italia, Alemania y Polonia habían planteado objeciones al coste de las estrategias a seguir que se fueron disolviendo durante la discusión. El acuerdo definitivo, que se espera confirmar hoy, estaba supeditado a que ningún Estado intentara un golpe de mano de última hora que obligara a reabrir toda la discusión.

Industrias manufactureras de alto consumo de energía como las que producen acero, vidrio, cemento o papel estarán en gran parte exentas del gravoso pago de los derechos de emisión de gases de efecto invernadero que deberían subastarse a partir de 2013.

Como contrapartida, el sector eléctrico de los antiguos 15 países de la Unión deberá competir en subasta por todas sus emisiones. Habrá flexibilidad para los países de las ampliaciones de 2004 y 2007, más retrasados tecnológicamente y más dependientes del carbón, para los que la aplicación del plan suponía costes insoportables agravados por la crisis.

Uno de los factores cruciales para determinar la tolerancia con las emisiones de los diversos sectores será su capacidad para deslocalizar la producción a terceros países. Las eléctricas no lo pueden hacer y deberán aplicar plenamente el plan que busca frenar el calentamiento de la atmósfera.

Teresa Rivera, secretaria de Estado de Cambio Climático, explicaba que las eléctricas han venido contabilizando como ingresos los derechos de emisión recibidos y luego imputaban como gasto el coste del dióxido de carbono, con la consiguiente repercusión sobre los usuarios. "El que la futura asignación sea gratuita o por subasta es indiferente porque la van a seguir repercutiendo como hasta ahora", dijo Rivera. "Hay consenso entre los Quince para que el 100% del sector eléctrico vaya por subasta".

En cuanto a los países del este que, encabezados por Polonia, amenazaban con impedir un acuerdo, se abría paso la idea de tratarlos con flexibilidad dada la alta dependencia de sus centrales eléctricas del carbón (hasta el 90% en Polonia), una tolerancia también sometida a condiciones.

Nicolas Sarkozy, como presidente de la UE, mantuvo conversaciones bilaterales con Angela Merkel y con los primeros ministros polaco y húngaro con vistas a pergeñar un acuerdo que debería ser asumido hoy por el resto de los dirigentes. Una fuente reveló que había mucha contundencia en la voluntad común de llegar a un pacto.

El propio Silvio Berlusconi, que llegó a la reunión asegurando que vetaría un acuerdo que no fuera satisfactoria para la industria italiana, reconoció anoche que se le estaba dando lo que pedía y que el compromiso estaba al alcance de la mano. Una fuente alemana calificaba lo pactado como una victoria y estimaba que dejaba exento de pagos al 90% de la industria germana. España daba por hecho el acuerdo salvo que alguien intentara alguna innovación de última hora que rompiera el equilibrio. Una aparentemente insatisfecha Suecia apuntaba que la negociación podría alargarse hasta la próxima madrugada.

La hoja de ruta medioambiental de la Comisión Europea

- Objetivos globales. El plan europeo contra la contaminación pretende lograr, para el año 2020:

1. Una reducción del 20% de las emisiones de gases con efecto invernadero respecto al nivel de 1990.

2. Elevar la cuota de las energías renovables a un 20% del total consumido.

3. Realizar ahorros energéticos iguales a un 20% del consumo.

Para alcanzar esos objetivos -que según la Comisión tendrían un coste equivalente al 1% del PIB europeo, unos 120.000 millones de euros-, Bruselas ha desglosado una hoja de ruta por sectores.

- Industria. La Comisión propone que este sector, que representa cerca de la mitad de las emisiones de CO2 de la UE, reduzca sus emisiones en un 21%.

Para ello propone que la industria pague por adquirir en subastas derechos de emisión, y que los fondos así recaudados se inviertan en tecnologías verdes.

- Agricultura, transportes, vivienda. Para esos sectores, la Comisión propone una reducción de emisiones globales del 10%, con esfuerzos nacionales proporcionales a la riqueza de cada país miembro.

- Aviación. Las compañías tendrán que alcanzar en 2020 el 97% de sus emisiones de 2005.

- Automóvil. Los constructores de coches tendrán que reducir a 95 gramos de CO2 por kilómetro recorrido las emisiones de los nuevos modelos de vehículos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 12 de diciembre de 2008

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