Blesa gana el primer pulso a Aguirre para seguir al frente de Caja Madrid

El apoyo de Gallardón hace que el presidente de la entidad logre el 50% de los votos

Podía parecer una aburrida reunión convocada para elegir a 13 miembros de la asamblea general de Caja Madrid, un órgano que cuenta con 320 personas. Pero lo que se escenificó ayer en Ifema, el recinto ferial de Madrid, fue la enésima batalla por el poder que libran los dos líderes del PP que disponen de más poder ejecutivo: Alberto Ruiz Gallardón y Esperanza Aguirre. Ganó el alcalde de Madrid, pero por los puntos. La guerra que ha comenzado Esperanza Aguirre para descabalgar a Miguel Blesa de la presidencia de la entidad será larga; y la presidenta madrileña tiene bastantes papeletas para ganarla.

Se votaban las 11 entidades representativas que estarán presentes en la próxima asamblea de Caja Madrid. A un lado, estaban los gallardonistas, Izquierda Unida, la Confederación de Cuadros y CC OO. Al otro, los aguirristas. Y en el medio, UGT y los socialistas, que tras un amago de apoyo a las tesis de Aguirre, se vieron obligados a recular la semana pasada. A pesar de que los partidarios de Gallardón se atribuyen el apoyo del aparato del PP nacional, éste se ha declarado neutral.

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El resultado fue favorable a Blesa, pero quizás menos de lo que se esperaba. 149 votaron a favor, 89 en contra. Y se abstuvieron 60.

Los que asistieron a la asamblea presenciaron cómo el vicealcalde Manuel Cobo, mano derecha de Gallardón, se erigió en portavoz del PP nacional. "Algunos que están en la dirección tienen intereses ocultos que deberían poner encima de la mesa", afirmó Cobo, según el relato de fuentes del Parlamento madrileño que asistieron al acto. La concejal y diputada Eva Durán, representante del núcleo duro aguirrista, llegó a decir que los ahorradores de Caja Madrid estaban consternados por la actitud de Miguel Blesa, según las mismas fuentes, informa Soledad Alcaide. Los partidarios de Aguirre apuntaban que nadie se había salido del guión.

El concejal de Hacienda de Madrid, Juan Bravo, del PP, cree que, de triunfar los planes de la presidenta, se sentaría un peligroso precedente de intervencionismo en la segunda caja española. "Es una irresponsabilidad muy grave, y más en estos tiempos de inestabilidad financiera. Espero que después del daño que va a hacer a la caja el ruido que ha despertado esta asamblea, se recomponga alguna decisión. La abstención del PSOE es una buena señal en ese sentido", añade este edil cercano a Gallardón.

Varios miembros del PP próximos a Aguirre tomaron la palabra para defender su oposición a la propuesta del consejo de administración. Según estos acólitos a la presidenta, la elección de las organizaciones propuestas supondría debilitar el poder del Partido Popular en la caja. Fuentes próximas al equipo del alcalde, explicaron que la Asociación Nuevo Siglo, con dos consejeros generales, dejaba de estar representada a favor de la Fundación Madrid 16 (constituida por el Ayuntamiento de Madrid) y de la Fundación 1º de Mayo (vinculada a CC OO). "¿Cómo se puede decir que pierde poder el PP, cuando lo que se ha votado es cambiar dos consejeros de 320 del total", se pregunta Bravo.

Tras la escaramuza de ayer, el proceso electoral continúa. Después de cerrar el 31 de diciembre el recuento del número de oficinas y empleados que tiene la caja fuera de Madrid, se decidirán los representantes de cada ayuntamiento. Será en el primer semestre de 2009, cuando los grupos políticos elijan el nuevo consejo de administración. Ahí se librará la batalla final, pero Aguirre maneja además la posibilidad de cambiar la ley de cajas para tutelar el proceso a su medida.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0010, 10 de noviembre de 2008.

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