Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Rajoy fracasa en su último intento de que UPN rechace los Presupuestos

La dirección del PP, en un SMS interno: "Si UPN no nos apoya, es la ruptura del pacto"

Cada día se parece más a una ruptura sentimental. Por más que intentan verse, reunirse, hablar, explicarse sus puntos de vista, cenar y comer, Mariano Rajoy y Miguel Sanz parecen condenados a separarse. Y con ellos sus partidos, el PP y UPN, que mantienen desde 1991 un pacto muy estable.

Pero los tiempos han cambiado. Sanz gobierna en Navarra gracias a la abstención de los socialistas, y además cree, según su entorno, que perdió la mayoría absoluta por acercarse demasiado al PP. Por eso insiste en diferenciarse, mostrar su autonomía y abstenerse cuando, el día 23, se vote la enmienda a la totalidad a los Presupuestos que con toda seguridad presentará el PP.

Y no sólo insiste en público -ayer mismo en Onda Cero- también se lo dijo a la cara, en un restaurante madrileño de lujo y en medio de una gran tensión, a Rajoy y Dolores de Cospedal, secretaria general del PP. Era un intento de Rajoy, a la desesperada, por convencer a Sanz antes de que, esta tarde, la Ejecutiva y el Consejo Político de UPN tomen una decisión definitiva. Sin embargo, al menos uno de los dos diputados, Santiago Cervera, defenderá en esa reunión que hay que votar con el PP.

Ante la tozudez de Sanz, que reclamó a Rajoy que no presente la enmienda a la totalidad, el jefe de la oposición pasó al contraataque y le lanzó un ultimátum, según fuentes del PP. "Si os abstenéis, el pacto está roto", le dijo. Ese acuerdo implica que los dos diputados navarros deben apoyar todas las iniciativas del PP y a cambio los populares votan todas las que ellos proponen de contenido navarro.

Ante la ausencia de acuerdo, que en la práctica anticipa la ruptura -aunque hasta el 23, cuando se vota la enmienda de totalidad, no será definitiva- el PP pasó al ataque. A última hora de la tarde la dirección envió un SMS a todos sus cuadros: "Los Presupuestos son malos para España y Navarra. Si UPN no apoya la enmienda a la totalidad sería un hecho sin precedentes y una ruptura del pacto que leal y escrupulosamente hemos cumplido ambas formaciones durante 17 años". La separación está al caer. Sólo falta firmar los papeles.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 10 de octubre de 2008