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La cita del Alderdi Eguna

'Think Gaur' frente a derecho a decidir

Meses antes de que la consulta encallara en el Tribunal Constitucional, el PNV ya vislumbró la necesidad de salir del debate monotemático sobre el derecho a decidir para atajar los síntomas claros que detectó de alejamiento del partido de sectores sociales que en el pasado le daban su voto. A ese impulso obedece el proceso de reflexión Think Gaur Euskadi 2020, con el que pretende buscar nuevas ideas para nutrir su programa electoral. El objetivo es recuperar la centralidad perdida y "conectar con las preocupaciones de la gente".

Sin embargo, dentro del propio partido se ve "muy complicado" trasladar al electorado no adicto una imagen abierta e integradora si, al mismo tiempo, no se hace revisión de la línea ideológica cultivada hasta ahora. El PNV tiene pendiente de hacer la crítica de Lizarra y la inercia de casi diez años de discurso soberanista impide cambiar de repente de registro o dar credibilidad a los nuevos mensajes que se pretenden difundir.

"Innovación y confrontación son difíciles de conciliar"

La negociación de los presupuestos del Estado, que obedece a la voluntad del equipo de Urkullu de ensanchar el campo y rescatar la cara posibilista y práctica del PNV, puede no ser entendida por sectores de su partido. No en vano, supone apoyar, aunque sea mediante un alto precio, al mismo Rodríguez Zapatero que cerró las puertas al lehendakari; un presidente que en la campaña va ser presentado como el gobernante que niega el derecho a decidir de los vascos, como de volvió a denunciar Ibarretxe el viernes en el Parlamento.

"Abogar por la innovación al mismo tiempo que por la confrontación con el Estado es algo muy difícil de conciliar sin contradicciones, y más en un marco de violencia como el que sufrimos", observa el sociólogo Ander Gurrutxaga al cuestionar la falta de coherencia del discurso mantenido por Ibarretxe. El autor del libro La Mirada difusa. Dilemas del nacionalismo considera que ha sido la incapacidad de la oposición para presentar proyectos alternativos lo que ha mantenido en el poder al nacionalismo en la última etapa y anticipa que si éste termina perdiendo el poder será por sus errores. En esta línea, un alto cargo vizcaíno confiesa que es "escéptico" sobre los efectos de un improbable cambio discurso de Ibarretxe. En cambio, se muestra más confiado en que la crisis económica "desinfle el efecto Zapatero" en Euskadi y arruine las expectativas del PSE de ser la lista más votada.

No todos los militantes son tan confiados, ni recuerdan cómo el PNV superó la escisión de EA en 1987 sin perder el Gobierno. "Hemos hecho muchas tonterías en los últimos tiempos, se ha perdido el pulso y la sintonía con la gente, no hemos sido con los violentos lo firmes que tendríamos que haber sido, y eso algún día habrá que pagarlo", apunta, pesimista, un afiliado de Vitoria.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 28 de septiembre de 2008