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Camps prepara una remodelación amplia del Consell para final de mes

De Rosa dejará Justicia para ir al Consejo General del Poder Judicial

El presidente de la Generalitat, Francisco Camps, prepara una amplia remodelación de su Gobierno para antes de que acabe el mes. El anuncio de que el consejero de Justicia, Fernando de Rosa, figura en la lista pactada entre PP y PSOE para renovar el Consejo General del Poder Judicial, confirmó lo que hasta ayer solo eran rumores: que Camps lleva desde el pasado mes de agosto estudiando una remodelación de amplio alcance en su Gabinete.

El nombramiento de Fernando de Rosa como vocal del Consejo General del Poder Judicial, que será ratificado por el Congreso de los Diputados la semana próxima, le obligará a renunciar a su puesto de consejero de Justicia.

El jefe del Consell propuso a De Rosa en julio como premio a su lealtad

Aunque la inminencia de la crisis quedó ayer al descubierto, Camps intentó transmitir una imagen de normalidad, pese a que buena parte de su Gobierno está en el alero, y a mediodía se dejó fotografiar con un nutrido grupo de consejeros en las fiestas de Segorbe. Tanta normalidad quiso dar Presidencia de la Generalitat que, cuando ya estaba confirmado su nuevo destino, se difundió un comunicado en el que De Rosa anunciaba que reclamará al Gobierno central dos nuevos juzgados de lo mercantil.

Fuentes del PP indicaron que Camps ha establecido su propio calendario y que no tiene intención, salvo imprevistos, de anunciar de manera inminente la remodelación de su Gabinete.

Tres son los criterios con los que Camps ha trabajado en la crisis de gobierno que ya tiene decidida: transmitir una imagen de austeridad acorde con la gravedad de la crisis económica; intentar revitalizar la gestión de un Consell acostumbrado a vivir de las quejas al Gobierno socialista y los grandes eventos; e intentar buscar acomodo a los descartes del Gabinete, para que nadie tenga la tentación de hacer olas en los procesos congresuales del PP que se inician ahora.

Sin embargo, la crisis abierta con el anuncio de la marcha del consejero de Justicia evidencia la debilidad de un Consell con cuenta con poco más de un año de vida y que nació arropado por una mayoría absoluta sin igual y un nuevo Estatut con mayores competencias.La amplia remodelación que ha diseñado Camps no afecta sólo a su Gobierno, sino que repercutirá en la cúpula regional del PP y, previsiblemente, en el grupo parlamentario. Y en esa ambiciosa crisis planteada por Camps el actual secretario general del PP y portavoz parlamentario, Ricardo Costa, se convierte en la pieza clave de la futura remodelación.

La incorporación de Costa al Consell dejaría al presidente de la Generalitat manos libres para renovar la dirección regional del PP y le permitiría recompensar con el puesto de portavoz en las Cortes Valencianas a alguno de los descartes del actual Gabinete, que se han caracterizado por su lealtad pero que se han quemado en la gestión diaria.

El presidente de la Generalitat aprovechó el pasado viernes la cena de inicio del curso del PP, celebrada en Castellón, para anunciar que piensa revolucionar la estructura de la organización. Allí, anunció que las alcaldesas de Valencia y La Vall d'Uixó, Rita Barberá, e Isabel Bonig, respectivamente, le acompañarán en el nuevo equipo de dirección. Igual que la alcaldesa de Torrent, María José Catalá, y la portavoz municipal de Elche, Mercedes Alonso, a quienes solicitó que dimitan como diputadas nacionales para dedicarse más intensamente a la estructura del PP.

Pero para ello tiene que abrir espacios. Así, la necesidad de adecuar la estructura regional a la del PP nacional de Mariano Rajoy -que tiene mujeres en la secretaría general y en la secretaría de organización- invita también a la previsible salida del actual secretario regional y portavoz parlamentario, Ricardo Costa. Costa se convierte así en la pieza clave de las remodelaciones en el Gobierno, el grupo parlamentario y la dirección del PP en la Comunidad Valenciana. Fuentes del PP recordaron ayer que Camps es un hombre de gran lealtad al partido y que sabe recompensar a quienes lo son. En ese caso estaría Fernando de Rosa, el hombre de Alianza Popular que le abrió la sede a Camps el día que decidió afiliarse, ahora propuesto para el Consejo General del Poder Judicial. Y en ese caso, presumiblemente, está también Ricardo Costa, que nunca ha ocultado sus deseos de formar parte del Consell y que no dudó en alinearse junto a Camps y Rajoy frente a su hermano Juan, que amagó con la posibilidad de presentar una candidatura alternativa al presidente nacional del PP.

El papel que está llamado a jugar Costa es otra de las razones por las cuales Camps quiere retrasar la crisis de gobierno. El actual secretario general del PP y portavoz parlamentario es el encargado de preparar el congreso regional, que tendrá lugar el 18 y 19 de octubre en Valencia, y el de muñir los avales de los presidentes locales y provinciales del partido con los que Camps piensa reeditar su liderazgo.

La crisis de largo alcance de Camps podría afectar incluso a las tres vicepresidencias que ostentan Vicente Rambla, Gerardo Camps y Juan Cotino que, como mínimo, verán reordenadas sus competencias.

La remodelación definitiva del Consell está a expensas de la nueva estructura administrativa que, previsiblemente incluirá una reducción del número de carteras y una reordenación de las competencias de las mismas. Una remodelación que se empezó a gestar el pasado mes de julio cuando Camps propuso a De Rosa como aspirante al Consejo General del Poder Judicial en las negociaciones de su partido con el PSOE. De Rosa está considerado como uno de los consejeros que mejor gestión tiene en el actual Gabinete.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 9 de septiembre de 2008