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Diez neonazis apuñalan a un menor antifascista en el metro de Barcelona

La víctima está en el hospital y los Mossos han identificado ya a los agresores

Un total de 10 jóvenes de estética neonazi apuñalaron, el pasado sábado por la tarde, a un menor de edad en el metro de Barcelona. La víctima, un adolescente de 16 años de ideología antifascista, recibió tres puñaladas -una de ellas, cerca del pulmón- y quedó tendido en el andén de la estación de Urquinaona, según confirmaron a este diario diversas fuentes. Rubén iba acompañado por su pareja, una chica sudamericana, y su hermano pequeño, de unos 8 años. Los Mossos d'Esquadra buscan a los agresores, que ya han sido identificados.

El ataque se produjo pasadas las seis de la tarde. Rubén y sus dos acompañantes bajaron del tren en la céntrica parada de Urquinaona. Allí toparon con el grupo de skinheads, que halló un par de excusas idóneas para iniciar la bronca. Una: la chica era extranjera. Dos: la estética del joven le delataba como seguidor de una ideología antagónica (los llamados antifascistas o redskins), pese a los numerosos puntos en común que, según los investigadores, existen entre ambos grupos. Los extremos se tocan.

Rubén salía del tren con su novia y su hermano pequeño, que lograron huir

La agresión del sábado no fue, sin embargo, el clásico choque violento entre bandas de signo contrario. La desproporción de fuerzas era absoluta. Los skins insultaron a la chica, aunque fuentes cercanas a la víctima añaden que intentaron agredirla. Rubén, en todo caso, trató de defenderla y se llevó la peor parte. De la violencia verbal y la intimidación se pasó, sin transición ni freno, a la agresión física.

Uno de los jóvenes sacó un punzón y rasgó la cara de la víctima a escasos centímetros de un ojo. El arma blanca también rajó uno de los hombros de Rubén. La puñalada más dolorosa, la que ha llevado al menor a permanecer ingresado en el Hospital del Mar, la recibió en la zona abdominal, por debajo de las costillas. La herida está "tocando al pulmón", lo que dificulta su recuperación, señaló un portavoz del centro hospitalario. Rubén evoluciona favorablemente, pero estará todavía un par de días ingresado, indicaron las mismas fuentes.

Tras el ataque, Rubén quedó estirado en el suelo del andén. Su novia y su hermano corrieron a buscar cobijo hacia la cabina de la estación. Los neonazis, mientras tanto, huyeron a toda prisa escaleras arriba, a través de la plaza de Urquinaona. Un trabajador del metro ayudó a Rubén a subir hasta la estación, donde le practicó las primeras curas. Los Mossos d'Esquadra y la ambulancia apenas tardaron 10 minutos en llegar, explicó un trabajador de Transportes Metropolitanos de Barcelona.

La policía está convencida de que los agresores no van a irse de rositas. Las cámaras de vídeo vigilancia del metro han recogido las imágenes del suceso y, por tanto, las de los agresores. Entre ellos, claro, el presunto autor material. Las detenciones serán inminentes, resaltaron fuentes de la investigación.

"¿Cuántas agresiones más permitiremos? Quien el odio provoca, con odio se encontrará". Bajo ese lema, colectivos antifascistas han convocado una manifestación para protestar por la agresión skin. La concentración se celebrará mañana por la tarde en la plaza de Sant Jaume.

Los choques entre grupos de skinheads no son habituales en el centro de Barcelona, aunque sí se han dado agresiones xenófobas en el llamado "triángulo neonazi" del Vallès (Sabadell, Terrassa y Castellar). La policía autonómica tiene bajo control a la mayoría de los grupos violentos de ultraderecha.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 9 de septiembre de 2008