El presidente pide "compasión al PP" por las familias de desaparecidos

La iniciativa del juez Baltasar Garzón de elaborar un censo de los miles de desaparecidos por el franquismo y la Guerra Civil para recuperar sus restos fue apoyada con calor en las intervenciones del presidente José Luis Rodríguez Zapatero, el secretario general de la UGT, Cándido Méndez, y el presidente de la Fundación Pablo Iglesias, Alfonso Guerra. Sus intervenciones fueron jaleadas, a su vez, por los asistentes al acto organizado por la Federación Socialista Minera de Asturias y León, comarcas donde la represión de los vencedores de la Guerra Civil fue especialmente cruel.

Zapatero, a la vista de la reacción crítica de Mariano Rajoy a la iniciativa de Garzón, de la que dijo que "reabre heridas", instó al PP a la "compasión" para que "respete a la gente que quiere recuperar a sus muertos para que puedan estar en paz". "Una democracia supone que no haya un solo compatriota al que se le impida conocer el pasado de su padre o de su abuelo, reconciliarse con el dolor y cerrar heridas de la historia", dijo con un hilo de emoción en la voz, tras reclamar al presidente de los populares que "no politice este asunto".

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Cándido Méndez expresó el "apoyo vehemente" de UGT a la iniciativa del juez de la Audiencia y aseguró que "no habrá reconciliación total" hasta que se hayan recuperado los restos mortales de los fallecidos en ese periodo. Consideró "vergonzoso" que exista "una asimetría" entre las víctimas del bando franquista y el republicano. "Los fallecidos del bando nacional han tenido 40 años de reconocimiento, con sus lápidas, en las iglesias, y esa asimetría debe acabar para cerrar las heridas".

Críticas al PSC

Alfonso Guerra puso énfasis en criticar al PP por "oponerse a que personas que tienen familiares desaparecidos durante la Guerra Civil puedan recuperar sus restos" y apeló a sus sentimientos para que cambien de posición.

Asimismo, el ex vicesecretario general del PSOE aludió al debate sobre la financiación y se mostró muy crítico con el PSC en esta cuestión por su participación en un frente común de los partidos catalanes contra el Gobierno. Tras apuntar que esa actitud "es muy difícil de entender para un socialista", aseveró: "Son operaciones irresponsables que después traen consecuencias, ya que eso podría derribar al Gobierno socialista y hacer que gobierne el PP con al apoyo de los nacionalistas".

Méndez criticó al ministro de Trabajo e Inmigración, Celestino Corbacho, por haber dicho que la contratación de la inmigración en origen "se aproximará a cero". "Estamos contra improvisaciones unilaterales y ocurrencias que debilitan el diálogo social", señaló.

* Este artículo apareció en la edición impresa del domingo, 07 de septiembre de 2008.

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