La postal de Amaya Arzuaga
Lerma (Burgos). Fui una niña muy feliz, criada en el campo, cerca de la fábrica de punto de mi familia. Lo que ahora es el imponente parador del palacio ducal de Lerma, en mi niñez era una especie de granero. Recuerdo que acompañaba a mis padres a hacer la compra y solía jugar al escondite con mis amigos entre las pilas de latas y bolsas de arroz y lentejas. Este hermoso lugar, en los márgenes del río Arlanza, ha tenido varias vidas. Ha sido olvidado, recordado y vuelto a olvidar. Afortunadamente, ahora brilla en la parte más alta de mi pueblo, para disfrute nuestro y de los visitantes. / Amaya Arzuaga es diseñadora.

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