Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

China prolonga los contactos con los enviados del Dalai Lama

El presidente Hu espera "resultados positivos" de la reunión

Los representantes del Gobierno chino que recibieron ayer a dos enviados del Dalai Lama para estudiar la situación en Tíbet decidieron prolongar las reuniones, tras el primer contacto mantenido a puerta cerrada en la ciudad de Shenzhen, en el sur de China. El propio presidente chino, Hu Jintao, mostró su apoyo a estas conversaciones en un encuentro con periodistas japoneses. "Espero que los contactos con los representantes del Dalai Lama a partir de hoy [por ayer] produzcan un resultado positivo", aseguró Hu en Pekín, según informó la agencia oficial Xinhua. El presidente chino precisó, sin embargo, que su opinión final "deberá basarse en hechos y no en palabras".

Los exiliados tibetanos exigen a Pekín el fin de la represión

Pekín ha acusado al Dalai Lama, exiliado en India, de estar implicado en el reciente estallido de violencia en Tíbet, coincidiendo con un recorrido internacional de la antorcha olímpica hacia China que ha generado una ola de protestas e incidentes en varios países. Después de pasar por Hong Kong y Macao, la antorcha llegó ayer finalmente a la provincia meridional china de Hainan.

"Nuestra preocupación inmediata es que termine la represión y que todas las restricciones contra los tibetanos sean levantadas", afirmó, por su parte, en la ciudad india de Dharamsala el portavoz del gobierno tibetano en el exilio, Thubten Samphel.

En las conversaciones de Shenzhen participan altos cargos del Partido Comunista chino encargados del diálogo y los representantes del Dalai Lama Lodi Gyaltsen Gyari y Kelsang Gyatsen, emisarios con experiencia en estos contactos directos con China, de los que ha habido al menos seis rondas desde 2002.

China controla el territorio tibetano (2,5 millones de kilómetros cuadrados, una cuarta parte de la superficie china) tras haber derrocado al Dalai Lama en 1959. Pekín tampoco acepta la autonomía política propuesta los exiliados tibetanos. La posición negociadora china se endureció en 2006, y los últimos contactos directos se mantuvieron en el verano de 2007.

El Gobierno chino se mostró dispuesto a reabrir el diálogo con el Dalai Lama tras las presiones internacionales contra la represión en Tíbet, que se agravó a partir de las manifestaciones del pasado mes de marzo. El Gobierno tibetano en el exilio acusa a China de la muerte de más de 200 personas, mientras Pekín sólo reconoce la muerte de 18 civiles durante los disturbios.

A pesar de las declaraciones del presidente Hu, la prensa estatal china volvió a arremeter ayer contra el régimen encabezado por el Dalai Lama.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 5 de mayo de 2008