Crónica:Final a cuatro de la EuroligaCrónica
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Dinero y algo más

El CSKA derrota con facilidad al Maccabi

Sin excesivos apuros, el CSKA se llevó una nueva Euroliga. Y ya son seis. Era uno de los guiones previstos allá por octubre, pues cuenta con un conjunto muy poderoso al que sólo unos pocos pueden meter mano. No es el Maccabi uno de ellos, al menos jugando como ayer, cuando dio la sensación de haber llegado con el depósito de hazañas vacío después de eliminar al Madrid y protagonizar una remontada al límite en la semifinal ante el Siena. Al primer arreón serio, al principio del tercer cuarto, se vino abajo y no encontró ni una sola respuesta al sólido juego de sus contrarios.

Reducir el éxito ruso a una mera cuestión económica tornaría el análisis en una cuestión tan simple como incompleta. No hay duda de que el dinero ayuda. Con la chequera a punto, todo el universo europeo queda a tu alcance. Si un jugador, llamese Papaloukas, tiene opciones de irse a la NBA, unos cuantos millones le pueden hacer dudar y quedarse. Si hay otro que milita en uno de los grandes rivales, como Siskaukas, en el Panathinaikos, se le convence a base de ceros. Pero con eso sólo se consiguen buenos jugadores. No es desechable, pero tampoco asegura el éxito, pues hay que saber acoplarse y complementarse. Muchos son los casos de plantillas llenas de nombres rutilantes que no alcanzan los objetivos.

MACCABI TEL AVIV 77 - CSKA MOSCÚ 91

Maccabi: Bynum (23), Halperin (9), Morris (13), Casspi (9) y Vujcic (2) -equipo inicial-; García (2), Batista (14), Cummings (0), Sharp (0), Eliyahu (0) y Bluthenthal (5).

CSKA: Holden (14), Langdon (21), Siskauskas (13), Smodis (13) y Andersen (13); Goree (2), Papalukas (12), Zisis (0), Khryapa (0) y Van der Spiegel (3).

Árbitros: Koulekidis (Grecia), Hierrezuelo (España) y Dozai (Croacia). Sin eliminados.

Final de la Euroliga de baloncesto. 13.500 espectadores en el Palacio de los Deportes de la Comunidad de Madrid.

4º CUARTO

3º CUARTO

2º CUARTO

1º CUARTO

21-22 20-20 16-21 20-28

Especial: Todo sobre la Final Four de Madrid 2008

Llegados a este punto, empiezan a cobrar importancia entrenadores y jugadores que entiendan la complejidad del entramado y pongan al servicio colectivo su talento. El CSKA cuenta con tres figuras capitales. En la banda, Ettore Messina. En la cancha, Holden y Papaolukas. Sobre este triángulo reposa el campeón europeo, pues le asegura ideas tácticas y control de tiempos y ritmos.

Curiosamente, es en este apartado en el que cojea más el Maccabi, expuesto en demasía a los vaivenes de dejar el mando en plaza a gente como Bynum (un tipo Iverson, yo me lo guiso yo me lo como) o García, que lo mismo resulta clave para levantar una semifinal moribunda que te lleva a la ruina con una actuación desesperante. Afortunadamente, en este baloncesto de hoy en día en que el poderío físico resulta imprescindible, aún hay espacio para que cuestiones de raciocinio se tornen definitivas. Las que manejó a la perfección el CSKA y de las que careció el Maccabi.

Smodis levanta el trofeo del campeón.
Smodis levanta el trofeo del campeón.REUTERS

* Este artículo apareció en la edición impresa del domingo, 04 de mayo de 2008.

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