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Entrevista:BERNAT SORIA | Candidato del PSOE por Alicante y Ministro de Sanidad | ELECCIONES 2008 | Campaña electoral

"Muchos obispos son 'trabucaires"

Alicante
Es un socialista sin carné y ha llegado a ser Ministro de Sanidad. Bernat Soria (Carlet, 1951) fue uno de los fundadores del PSPV pero no milita porque es médico, pragmático y no puede reñir con sus amigos.

Pregunta. ¿Qué motivó a un científico de su reputación a lanzarse a la primera línea de la arena política?

Respuesta. La única explicación es la invitación del presidente a trabajar y ante eso sólo se puede decir sí o no.

P. ¿Qué pesó más en la decisión, su condición de socialista o el boicoteo del Consell a su proyecto de investigación de células madre aquí?

R. (Risas) Pesó el compromiso con los ciudadanos. Pensé que así podía hacer algo por los demás, estamos en una situación óptima para situarnos entre las primeras potencias mundiales en investigación y avances sociales. Participar en ello es una oportunidad histórica.

P. Sus líneas de investigación abrieron muchas esperanzas a miles de enfermos, ¿cuándo piensa recuperarla? Hay gente que se siente defraudada.

"La violencia machista es más seria y profunda que una Ley"

"Antes sólo tenía dos manos para investigar y ahora tengo cientos"

"Echo de menos el laboratorio, mi paso por el Gobierno es temporal"

R. Muchos pacientes me escribían diciendo que se alegraban de que fuera ministro pero lamentaban que no estuviera en laboratorio, y les contesté que antes tenía dos manos para investigar y ahora tengo cientos de manos. Ahí están los cientos de ensayos clínicos y numerosos proyectos de diferentes patologías, aunque no directamente con mis manos, mi presencia en al Gobierno es un apoyo fuerte a todas las líneas de investigación.

P. ¿No teme que su prestigio académico salga tocado tras su paso por su faceta política?

R. No entre los científicos, el prestigio depende de las publicaciones y de los estudios, entre ellos muchos han visto con alegría que alguien que habla su lenguaje esté en el Gobierno, en otros ámbitos es posible, porque los descalificativos de la oposición son constantes.

P. ¿Dudó cuando el partido le designó cabeza de lista por Alicante?

R. Sí, dudé

P. ¿Por qué?

R. En el fondo echo de menos el laboratorio, y quiero pensar que mi compromiso con el Gobierno es temporal y volveré a investigar. La decisión fue mía, hablé con el presidente, y me dijo que lo pensara, y a la semana acepté.

P. ¿Cuenta con la entrega total del partido en la campaña?

R. Si está trabajando mucho, cada uno en su contexto, están muy animados. No hay que ocultar la realidad, en aquel momento la situación no era boyante, acaba de dimitir el secretario general del PSPV, tenemos una gestora, y la vicepresidenta por Valencia y yo por Alicante hemos contribuido a animar al PSPV.

P. A juzgar por los actos de precampaña, ¿ha sido usted un candidato de fin de semana?

R. Eso no es cierto, lo que ocurre es que no dejo de trabajar en el Ministerio, continuamos aprobando decretos y leyes, además tengo que hacer campaña en todo el Estado. Saco horas de dónde puedo para estar en Alicante.

P. ¿Su apoyo al proyecto de la Universidad Miguel Hernández impulsado por Zaplana puede ser un lastre electoral?

R. Soy la única persona que estaba en la creación asesora para la segunda universidad durante el gobierno socialista y en la comisión gestora de la Miguel Hernández con el PP. Eso demuestra mi compromiso, siempre he sido partidario de crear una nueva universidad, el compromiso con la Universidad ha de estar por encima de la política partidista.

P. Pero ¿fue correcta la segregación forzosa de Medicina?

R. Había elementos para crear la nueva Universidad, nadie cuestionaba eso, pero se superpuso con una crisis política e institucional que dificultó mucho las relaciones, y eso se está resolviendo.

P. ¿Qué está en juego para Alicante en estas elecciones?

R. Durante la primera legislatura se han puesto las bases para que Alicante sea líder en España y en Europa, somos la cuarta provincia en población y tenemos potentes sectores industriales, y con esas bases (AVE, segunda Terminal del Altet, agua) solucionamos estas carencias, que no resolvió el PP.

P. ¿Por qué las medidas y leyes de Zapatero no han conseguido ampliar su respaldo?

R. En política uno puede hacer muchas cosas positivas y poco marketing, o mucho marketing y pocas cosas. El trasvase del Ebro es un claro ejemplo, mucha propaganda, y al final el PP no va a hacerlo. Pero con los ministros de Zapatero ha sido lo contrario: muchas realidades y poca publicidad.

P. ¿Cómo valora la actitud del PP en la aplicación y desarrollo de las Leyes sociales?

R. Es coherente con la derecha española, se opusieron a la Ley del Aborto o a la Ley de la igualdad y se oponen a todos los avances sociales, critican que la gente se case con quien quiera y duerma con quien quiera. Es la política del no, lo han hecho desde el primer día de la democracia. No a los avances sociales y sí a la guerra y a la confrontación social.

P. ¿Por qué el tema del agua les sigue pasando factura?

R. Es un ejemplo claro de que no se ha explicado correctamente. Los países avanzados cuando necesitan agua la toman del mar, y aquí si hay sequía y sólo confiamos en los trasvases los recursos no están garantizados, podemos tener una tubería pero sin agua. Sólo una acción combinada de muchas soluciones al mismo tiempo permite garantizar el agua, el boicoteo del PP a las desaladoras confirma esa línea del no permanente. Las desaladoras son buenas si las hacemos nosotros y malas si las hacen los socialistas.

P. Los socialistas están preocupados por el voto joven, ¿cuáles son sus propuestas más llamativas para captarlos?

R. El joven es mucho más maduro de lo algunos piensan, deciden en función de sus valores y el PSOE en eso es más sólido que el PP, y nuestras medidas no son para captar votos sino resolver problemas. Los jóvenes, que cada día están mejor preparados, están menos contaminados.

P. La Iglesia ha sido uno de los martillos del Gobierno en la legislatura, sobre todo en temas como la educación y la familia, ¿Qué opina de esa actitud?

R. A la jerarquía, porque la iglesia de base es otra cosa, pero muchos obispos son muy trabucaires, han tenido una actitud de oposición a todo, incluso a cosas a las que no se oponían cuando gobernaba en PP, y a eso se llama hacer política. Están en su perfecto derecho a participar, pero si están pidiendo el voto para el PP que lo digan claramente, una de las ventajas de la política es que puedes decir las cosas. Hay un nivel de sintonía entre el PP, escorado a la derecha, y una jerarquía de la Iglesia que coincide en sus planteamientos plenamente con las posturas integristas del PP.

P. ¿Modificarán la ley del aborto?

R. Esta ley ha funcionado en los últimos veinte años, el propio PP no ha planteado modificarla, parece que funciona. Pero lo que sí voy hacer es un decreto para garantizar su cumplimiento íntegro y trabajar para garantizar la confidencialidad del proceso y la calidad de la prestación sanitaria y dar seguridad jurídica a los profesionales. Cuando se dice que España no está madura para afrontar estos debates, pienso que se equivocan, la España que conozco es madura, lo otro me recuerda aquello que decían que España es un país ingobernable y que necesitaba un dictador.

P. ¿Cree necesaria una reforma de la ley de violencia de género a tenor del imparable aumento de víctima?

R. No sé si es un problema de leyes o es más amplio. Las leyes se hacen para ayudar al cumplimiento de ciertos objetivos, pero no sólo haciendo leyes se consiguen cosas, España tiene muchas leyes quizá demasiadas, algo así con 22.000, hay que pensar antes de hacer más. Para un tema tan grave, tan triste tan duro, requiere una reflexión más profunda sobre los valores de la sociedad. La sensación que tengo cuando veo las agresiones a los médicos, a las enfermeras, profesores y a las mujeres tengo la sensación de que nos equivocamos en algo, y no sólo el Gobierno, la sociedad también porque hemos llegado a que se agreda a un profesional o a tu pareja. Algo estamos haciendo mal cómo sociedad, y eso es más profundo que hacer una Ley.

P. ¿Pero por dónde empezamos, por la familia, la escuela las instituciones?

R. Cualquier política efectiva ha de ser coherente, y para resolver problemas hay que actuar con muchos frentes, conozco el caso del consumo de drogas en escolares, ahí hemos conseguido que se reduzca el consumo, y lo hemos conseguido con una acción integral y no con una ley antidroga, hay muchas leyes ya en el Código Penal, pero hemos incluido una serie de medidas, como información y educación, y empezamos a observar resultados. Eso sería un buen esquema para empezar a trabajar.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 3 de marzo de 2008