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ELECCIONES 2008 | El primer cara a cara

El PSOE proclama a Zapatero ganador por su "solvencia" pero sin triunfalismo

Será muy difícil "arrasar", que nadie espere una "victoria arrolladora". Se ganará, pero "a los puntos". Esta fue la advertencia que el PSOE difundió el día anterior al debate con el objetivo claro de rebajar las expectativas. Pero nada más terminar el debate, la dirección del partido declaró rotundo ganador a José Luis Rodríguez Zapatero frente a Mariano Rajoy. "Zapatero ha ganado el debate porque ha sido más claro, más contundente, más solvente y con más rigor". Esta fue la apreciación de Jesús Caldera, ministro de Trabajo y responsable del programa electoral del PSOE. En paralelo, y de forma oficiosa, se trasladaron una serie de argumentos para tratar de demostrar que el presidente del Gobierno había ganado al aspirante. "El que aspira a gobernar no ha presentado propuestas ni proyecto de gobierno; esto es lo que ha hecho que Rajoy pierda el debate". Esta fue la primera conclusión de Enrique Guerrero, director adjunto del Gabinete del presidente, uno de las personas que ha trabajado en la preparación del debate, junto al director de ese gabinete, José Enrique Serrano. Las previsiones de Zapatero y su equipo sobre los temas que escogería Rajoy se cumplieron: modelo de Estado, inmigración y terrorismo.

"Rajoy ha vuelto a utilizar el terrorismo como arma electora". Precisamente, en ese apartado es en el que más seguro se muestra el entorno del presidente. "El error final de Rajoy ha sido acabar el debate como empezó la legislatura, acusando a Zapatero de traicionar a las víctimas", señalan las mismas fuentes, convencidas de que la mayoría de los ciudadanos están más con el presidente que con Rajoy.

El tono de Zapatero de la primera parte, un tanto agresivo y siempre en tensión, frente a Rajoy, que se mostraba desenfadado y con apariencia de comodidad, no disgustó a su equipo. Por el contrario, consiguió su objetivo de llevar la iniciativa y huir de situaciones a la defensiva. Desde la perspectiva de los socialistas, Rajoy perdió su aplomo durante el apartado territorial, cuando Zapatero le recordó el conflicto en su partido por el Plan Hidrológico Nacional. También al recordarle la similitud del Estatuto de Cataluña y el de Andalucía. El primero recurrido por el PP ante el Tribunal Constitucional, y el segundo apoyado por ese mismo partido.

"Rajoy ha pasado de puntillas por la economía, la educación, la sanidad, la dependencia, las pensiones y, en conjunto, por la política social", se jactan en el PSOE. Aunque Rajoy le criticó por hablar tanto de los Gobiernos de Aznar, en efecto, Zapatero lo hizo deliberadamente. En su estrategia estaba recordar a los ciudadanos que el candidato del PP a la presidencia del Gobierno ya gobernó y fue ministro de tres carteras diferentes.

Desde la sede federal del PSOE, siguieron el debate el ministro Caldera, Diego López Garrido, portavoz parlamentario, y otros miembros de la ejecutiva federal, entre ellos Elena Valenciano, Carmen Hermosín y Oscar López. Junto a Zapatero se trasladaron las seis personas que él eligió: José Blanco, secretario de Organización; José Enrique Serrano, con quien descendió del coche; Fernando Moraleda, secretario de Estado de Comunicación; José Miguel Vidal, asesor del gabinete y primo de Zapatero; Carlos Hernández, director de Comunicación del PSOE, y Angélica Rubio, directora general. Ella fue quien despachó con el presidente en los cinco minutos de descanso.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 26 de febrero de 2008