La carrera hacia la Casa Blanca

Clinton y Obama empatan en méritos y amabilidad

Último debate de los demócratas antes del 'supermartes'

El esperado debate de Hollywood entre Barack Obama y Hillary Clinton sirvió para que ambos cerraran, al menos de cara a la galería, la profunda brecha que su duelo había abierto peligrosamente dentro del Partido Demócrata. Pero no ayudó a decidir su voto a los cientos de miles de electores que todavía están indecisos ante la macroprimaria del próximo martes. Ambos estuvieron cerca de su mejor versión, haciendo soñar a muchos demócratas con la posibilidad de una candidatura conjunta para las presidenciales de noviembre.

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Obama ganó en lo que más domina: su capacidad para mostrar al país un rumbo de optimismo y unidad hacia el futuro. Clinton ofreció un proyecto más preciso para la reforma del seguro de salud. Para quienes creen que un presidente debe ser detonante del entusiasmo de una nación, venció Obama. Para los que piensen que un presidente debe conocer con detalle los principales asuntos de su gestión, fue Clinton la triunfadora.

Obama insistió en que, con él, los lobbys y los grupos de interés quedarán fuera de Washington, y se confirmó -y confirmó la masiva presencia de jóvenes en el exterior del Kodak Theatre- como el candidato de la renovación. Clinton intentó como pudo pisar ese terreno. "Ninguno de nosotros dos es más de lo mismo, ambos cambiaremos el país... Una mujer en la Casa Blanca ya es un cambio muy importante", dijo.

Clinton puso el énfasis en que, ante los tiempos difíciles que esperan al próximo presidente de EE UU, lo importante es tener el conocimiento y la experiencia para actuar desde el primer día en el cargo. "Hay que pensar en que el candidato republicano nos va a exigir y presionar sobre este asunto", advirtió la senadora por Nueva York.

Experiencia

Obama respondió que, tan importante como estar listo desde el primer día, es "estar acertado desde el primer día". En ese sentido, sostuvo que la mejor manera de hacer frente a los republicanos sobre asuntos de seguridad y experiencia es "con un candidato que siempre pensó que la guerra de Irak fue una mala idea y una mala estrategia".

Clinton estuvo varias veces a la defensiva en el asunto de Irak por su resistencia a retractarse del voto que dio en el Senado en 2002 a favor de la guerra. Intentó explicar que ella actuó entonces de acuerdo con la información que poseía en aquel momento y que George Bush hizo un uso abusivo de la autorización dada por el Senado. Pero la audiencia, de la que formaban parte algunas de las celebridades locales -Steven Spielberg, Leonardo di Caprio, Pierce Brosnan, Diane Keaton, entre muchos otros- no parecía simpatizar demasiado con esos argumentos.

En todo caso, ninguno hizo mucho daño al rival, lo cual puede ser una buena noticia para Clinton, que es la que va por delante en las encuestas, aunque cada vez por menos diferencia. La última, elaborada por Gallup y USA Today, daba ayer a la ex primera dama sólo cuatro puntos de ventaja en el conjunto del país. Otra buena noticia para Obama fue la del saldo de 34 millones de dólares que su campaña ha recaudado el último mes, la mayor parte a base de cheques de 25, 50 ó 100 dólares. Es un récord sin precedentes, en la cantidad y en la diversidad de los donantes.

Tanto Clinton como Obama confían en hacer un buen papel en el supermartes y ninguno quiso, por tanto, correr riesgos en su último debate. Ninguno quiso aparecer con hostilidad hacia el rival y, aunque divergieron sobre determinados puntos de sus programas, se declararon su amistad, se hablaron al oído y, sobre todo, aseguraron a los preocupados votantes demócratas que cualquiera de los dos que obtenga la candidatura será el próximo presidente.

Los candidatos tienen un debate distendido en su último entrentamiento televisado antes del 'supermartes'.ATLAS

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0001, 01 de febrero de 2008.

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