La diócesis de Alicante reclama a la Iglesia más distancia de los políticos

Los Rectors del Dissabte acusan a los obispos de inclinar el voto

"Una distancia crítica" de todos los partidos. Eso es lo que pide la diócesis de Orihuela-Alicante, que Rafael Palmero, frente a los postulados de la Conferencia Episcopal que el pasado jueves entró en campaña pidiendo el voto contra el PSOE. El documento Ejercicio de la política a la luz de la doctrina de la Iglesia supone un distanciamiento moderado, pero firme, de las tesis oficiales de la jerarquía eclesiástica. Más radical, el grupo de Rectors del Dissabte acusó a los obispos de "inclinar el voto" hacia posiciones conservadoras.

En el documento de la diócesis de Orihuela-Alicante han colaborado curas y seglares de Justicia y Paz, el Secretariado Diocesano de Inmigración, Pastoral Penitenciaria, Cáritas y Acción contra la Droga y Pastoral Obrera. En sus conclusiones evitan pronunciarse a favor de un partido político determinado, pero reconocen la "incomodidad o insatisfacción" con la que acuden a votar los católicos porque ningún partido "se adapta" a las inquietudes de la Iglesia, según dijo el delegado diocesano de Área Social y Caritativa de la Diócesis de Orihuela-Alicante, Lucio Arnaiz. "La opción política de la Iglesia no existe", agregó el vicario, Francisco Conesa.

El texto afirma que la Iglesia debe mantener "una distancia crítica" con todos los partidos políticos y considera "preocupante" que sus promesas estén "condicionadas por intereses electoralistas inmediatos". El informe admite que en la sociedad impera el "escepticismo y desencanto" ante la clase política, por eso defiende una "remoralización".

El documento acusa a los partidos políticos, especialmente los mayoritarios, de "crispar y polarizar la convivencia", una situación que lleva más a la descalificación del contrario que a plantear propuestas reales. Además, lamenta que esas disputas partidistas se extiendan a instituciones básicas del Estado, por ejemplo el Tribunal Constitucional, "dificultando el buen funcionamiento de las mismas y el ejercicio pleno de la división de poderes", un reproche a la actitud del PP, que intenta judicializar la vida pública a base de recursos. El documento es muy crítico con los "comportamientos partidistas o clientelistas" de los políticos, a los que les cuesta reconocer y evitar los casos de corrupción aunque no sean "generalizados". El obispado acusa a los partidos de crear "nuevos entramados de poder e influencia social (fundaciones, ONG o empresas vinculadas a su conglomerado ideológico) pareciendo que buscan más el control de la sociedad que su servicio", añade.

Sobre el funcionamiento del sistema democrático, cuestionan las disputas y "guerras de familias" que se originan en la elección de candidatos. La Delegación Social y Caritativa de la Diócesis de Alicante critica la corrupción, el transfuguismo y "la hegemonía del capital y lo financiero sobre la mayoría de las decisiones políticas", y admite que la independencia de la política frente a los gestores del capital "es cada vez más difícil". Por todo ello, según concluyen, entre la sociedad "impera el escepticismo y el desencanto" ante la política y los políticos. "Nos parece que el ejercicio de la política es mejorable", concluyeron.

Más radical y contundente es el comunicado hecho público por el Grup de Rectors del Dissabte de Valencia, en el que se insta a los católicos a votar en "libertad, sin coacciones, ya que no están en juego posiciones dogmáticas o totalitarias". Además, acusan a la Conferencia Episcopal de intervenir "para inclinar el voto" hacia opciones conservadoras o "mucho más extremas". También apoyan a las fuerzas políticas que "optan por el diálogo y la negociación como procedimiento para la resolución de conflictos y la búsqueda de la paz", en alusión de ETA.

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