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LA CALLE | No funciona

Renfe pierde el tren de la tecnología

J. A. es un convencido de que la tecnología evita trabajo. Por ejemplo, se pueden comprar billetes de tren por Internet y así se evita desplazarse desde Martorell hasta Barcelona. Convencido de ello, el 18 de noviembre se conectó al ordenador para lograr un billete de ida y vuelta entre Barcelona y Madrid para los días 6 y 9 de diciembre. Ya era mala suerte, porque se conectó muy poco antes de que la ministra de Fomento, Magdalena Álvarez, anunciara "jugosos descuentos para los usuarios que compraran el billete a través de Internet", cuenta él mismo. Aunque apostilla: "Para los que los consigan". Él no lo consiguió. Renfe ha reconocido que hasta el 19 de noviembre hubo billetes retirados y el 19, cuando J. A. volvió a intentarlo con el mismo resultado fallido, se colgaron en la Red y se pudo "producir alguna disfunción". Es decir, no se podían comprar.

Teniendo en cuenta que el 6 y el 9 de diciembre eran fechas de puente, el lector decidió adquirir el billete por teléfono. Consiguió reservarlo. La recogida, en persona, en Sants. Así lo hizo: 30 kilómetros de desplazamiento.

Si algo puede salir mal, saldrá mal, dicen los pesimistas. Y aquel viaje no llegaría a destino. Unos días antes vio que no podría viajar, de modo que pensó en anular el billete, pagado con tarjeta de crédito. Por Internet, desde luego, no. Como no fue comprado en la Red, no se podía anular en ella. Por teléfono y tras varias llamadas, un informador le señala que el teléfono tampoco sirve: tiene que ir "personalmente en persona", que dice un personaje de Camilleri, a Sants. No hace falta que lleve el billete, basta la tarjeta de crédito con la que los abonó y el localizador. Fácil. J. A., que estaba en Barcelona, llama a Martorell y le dan los localizadores. Tampoco. Hay que ir con el billete real. El número del billete no sirve. Ida y vuelta de Barcelona a Martorell. Y para que nada falte, gastos de anulación: 21 euros. "Uno se siente indefenso ante la prepotencia e ineptitud de una gran compañía", escribe el lector. Queda transcrito.

Para quejas sobre las administraciones y empresas públicas dirigirse a catalunya@elpais.es a la atención de Francesc Arroyo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 12 de diciembre de 2007