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Reportaje:

Temporada Alta toca techo

33.000 espectadores desbordan el festival de Girona

El festival de teatro Temporada Alta ha vuelto a superar todas las expectativas y se encuentra al límite. La edición de este año, la séptima, presentaba aires de consolidación, pero el balance que se hizo público ayer muestra que el evento ha ido más allá y sus responsables se plantean ahora un posible cambio de modelo que sitúe el festival entre los grandes circuitos teatrales de Europa. Para ello necesitan más dinero y redefinir los actuales espacios escénicos, pero sobre todo, un periodo de reflexión, una especie de año sabático para repensar el festival. Los cambios podrían comenzar a verse a partir de la temporada de 2009.

Las propuestas escénicas que se han programado en los teatros de Salt y de Girona entre el 4 de octubre y el 7 de diciembre han atraído a 33.000 espectadores con casi el 92% de ocupación. Salvador Sunyer, director del festival, cree que ha llegado el momento de hacerse una pregunta: "¿Queremos seguir así, de una manera digna, como referencia en Cataluña, o con paciencia y poco a poco, convertirnos en un gran escaparate europeo?". Tal como están ahora las cosas, Temporada Alta no puede crecer más, ha tocado techo y no cubre la demanda de localidades del público. "Programar más funciones supone dejar de producir espectáculos y renunciar en parte a nuestro modelo", asegura Sunyer.

La dirección plantea para 2009 un cambio de modelo con mayor inversión

Pero dar el salto hacia adelante supone un incremento sustancial del presupuesto, que actualmente es de 1,8 millones de euros. Otros festivales europeos de referencia, como el de Aviñón, disponen de nueve millones de euros para tirar adelante sus proyectos. En este sentido, los organizadores han lanzado un mensaje a instituciones, empresarios, mecenas y público en general para repensar el festival y buscar entre todos fórmulas de crecimiento.

Además de un aumento del presupuesto, Sunyer considera que hacen falta nuevos escenarios, pero sin desvincular el festival de los escenarios de Salt y Girona que han vivido de cerca su orígenes y evolución. "Habrá que plantearse soluciones imaginativas que nos permitan seguir creciendo sin movernos del área donde nos hemos dado a conocer", apunta. Una posibilidad es la creación de nuevos escenarios fuera de los auditorios convencionales, como la misma calle o bien escaparates de tiendas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 12 de diciembre de 2007