Reportaje:

Don Simón entra en Cumbres de Gredos

La compra consolidaría a J. García Carrión como el mayor grupo bodeguero del sector

Los directivos de Vinartis, bodega propiedad en la actualidad de Rabobank, darán mañana luz verde a la entrega de la gestión del grupo a los responsables de José García Carrión. En medios del sector se interpreta que el desembarco de la firma murciana en esa bodega supondría el primer paso para hacerse con el control de la misma a corto plazo por un precio que podía oscilar entre los 75 millones de euros, deudas incluidas.

La compra de la bodega significaría para García Carrión consolidar su posición de liderazgo en todo el mercado del vino con una cuota de casi el 25%, muy por delante de Domecq Bodegas, con el 8,5%, y además entrar con una posición de fortaleza en la denominación de origen de Valdepeñas, donde tiene también una posición fuerte Félix Solís. Tras varios años de dudas, al final parece que la bodega manchega va camino de encontrar una salida definitiva a su futuro en el seno de otro grupo en el mismo sector.

Rabobank designa a la empresa murciana para la gestión de Vinartis, llegada que se valora como el paso previo a la compra de la bodega

Lo que es actualmente Vinartis, históricamente respondió a la denominación comercial de Cosecheros y Abastecedores, con una importante presencia especialmente en los vinos de mesa, con una cuota de mercado en ese segmento de casi el 25%, sólo por detrás de J. García Carrión. El vino de mesa suponía casi el 70% de sus ventas con marcas como Castillo de Gredos, mientras que el vino con denominación de origen significaba el 30%, fundamentalmente bajo las marcas Señorío de los Llanos y Pata Negra. Cuenta con una bodega en Méntrida, Toledo, y, sobre todo, se halla implantada en las denominaciones de origen de Valdepeñas, donde supone el 20% de la producción. Su facturación se eleva a unos cincuenta millones de euros, de los que más del 40% corresponden a ventas en casi medio centenar de países, en competencia con los vinos a precios medios de terceros países.

Disputas internas entre las familias propietarias dieron lugar en otoño de 2003 a la venta de la bodega al grupo de capital riesgo Nazca por un importe de 118 millones de euros, donde también se incluía un valioso solar en Madrid. Una primera medida de los nuevos propietarios fue cambiar la denominación de la bodega por Vinartis, como medida para dar un aire de más modernidad a la misma. Los nuevos propietarios del grupo pusieron en marcha, además, un plan de inversiones de 15 millones de euros para la mejora de estructuras junto con inversiones de otros 9,5 millones para mejorar la imagen de las marcas.

Para los responsables del Nazca, la estrategia de crecimiento no pasaba por la construcción de nuevas bodegas en un momento en el que se consideraba que había una inflación de este tipo de industrias y donde se esperaba que muchas iban a estar en venta ante la dificultad para seguir en el mercado. De acuerdo con esa lectura del sector, Nazca estimó que la vía para crecer debería ser la compra de bodegas a precios bajos, fundamentalmente en las denominaciones de origen de Duero y Rioja.

Sin embargo, los resultados no han acompañado la gestión de la bodega. No se llevaron a cabo las previsiones en política de expansión y el grupo acabó el pasado ejercicio con unos números rojos superiores a los 20 millones de euros.

Las cartas en la mano

La nueva situación del grupo bodeguero llevó a Nazca a la búsqueda de un comprador, lo que supuso la adquisición de la misma por el banco holandés Rabobank por un precio, deudas incluidas, de 75 millones de euros. De acuerdo con la filosofía del banco, la adquisición de empresas alimentarias, pero nunca para integrar las mismas en el grupo, sino para colocarlas nuevamente en el sector con un discreto margen de beneficio, Vinartis acabará en un grupo alimentario. La firma J. García Carrión tiene todas las cartas en la mano.

En el total del mercado de vinos por marcas propias sin el peso de las marcas de la distribución, J. García Carrión tenía a inicios de este año una cuota de mercado del 14,4%, seguida del 8,75 de Vinartis, del 4,5% de Domecq Bebidas y del 4,3% de Félix Solís. La entrada de Vinartis en J. García Carrión supondría la formación de un grupo en el total del mercado de los vinos con una cuota del 24,9% y se consolidaría como líder en el sector. Con esta operación, J. García Carrión incorporaría Valdepeñas a su lista de bodegas en las denominaciones de origen de Rioja, Duero, Jumilla, Alicante, La Mancha, Penedés, Cataluña y Cava.

José García Carrión.
José García Carrión.

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