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Reportaje:DÍA A DÍA

Liz Green y Aroah

Liz Green es una perfecta desconocida que merece ser descubierta por los degustadores de los más exquisitos placeres sonoros. Dio su primer concierto hace sólo un par de años y, desde entonces, no ha dejado de conquistar audiencias a cada nuevo paso. El sello Humble Soul le publicó un primoroso single Bad medicine, y el jurado del certamen de nuevos talentos convocado por el popular Festival de Glastonbury la alzó como ganadora de su última edición. Ella, mientras tanto, sigue afirmando con cierta modestia que las habituales comparaciones con Nina Simone y Karen Dalton le vienen demasiado grandes, y tampoco acaba de entender bien el empeño en encuadrar su propuesta junto al pelotón de ese nuevo folk capitaneado por Devendra Banhart. La cantautora de Manchester apela a la tradición del gospel, el blues primigenio y los musicales de Judy Garland. Delicioso menú que hoy podrá disfrutarse en el Casino Antiguo de Castellón (Plaza de la Puerta del Sol, 1), a las ocho de la tarde. El programa incluye, además, a la madrileña Aroah, cuyo último disco, El día después, es un hermoso e intimista catálogo de emociones cotidianas y desgarros sentimentales. Es su primer elepé, además, registrado íntegramente en castellano, tras los muy apreciables No podemos ser amigos y The last laugh. El suyo es un folk, con alma indie pop, audaz y muy adictivo que enlaza con la sensibilidad de, por ejemplo, Hope Sandoval y la Cat Power más folkie.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 11 de noviembre de 2007