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Diez alcaldes de la cuenca del Júcar lanzan una campaña para salvar el río

Los alcaldes de nueve localidades valencianas y una de Castilla-La Mancha dieron ayer en Alzira el primer paso hacia una lucha conjunta por la regeneración del río Júcar, que ha sufrido una fuerte contaminación los últimos años, agravada por frecuentes períodos de sequía.

Los representantes municipales de Buenácher de Alarcón (Cuenca), de Antella, Algemesí, Cotes, Cullera, Cárcer, Carcaixent, Sumacárcer, Benimuslem y Alzira consensuaron un manifiesto en el que se comprometieron a preservar el patrimonio natural y cultural del río, a controlar los vertidos, a concienciar a los habitantes de su ribera, a recuperar el bosque de Ribera, mantener los abastecimientos de agua, además de prevenir las inundaciones y de luchar contra el cambio climático.

Esta iniciativa de reunir a los alcaldes de los 70 municipios por cuyos términos discurre el Júcar, partió de la alcaldesa de Alzira, Elena Bastidas, del PP, aunque a la primera convocatoria tan sólo han respondido una decena. De ellos, el único socialista fue el alcalde de Buenácher de Alarcón, Segundo Escobar. El edil conquense aseguró que en la parte alta del Júcar tienen "los mismos problemas" que en la baja y recordó dos grandes mortandades de peces registradas en el embalse de Alarcón como consecuencia del vertido al río de productos fito-sanitarios.

Escobar abogó por la unión de los pueblos y de las dos comunidades afectadas, dado que "es un problema que implica a todos desde que nace hasta donde desemboca". Basándose en una copla de Gerardo Diego dedica al río en Cuenca dijo, "hay que hacer realidad que el Júcar está deseando llegar a la mar, pero que llegue bien, que llegue sano porque si llega enfermo no ganamos nadie". El alcalde castellano-manchego recordó en Alzira que por su tierra el Júcar recorre dos terceras partes de sus 498 kilómetros de longitud. Bastidas hizo autocrítica y dijo que el estado actual del devastador "es responsabilidad de todos", de ahí que apueste por "dar pequeños pasos", por "concienciar" a la gente y por implicar a los gobiernos central y autonómicos.

Por otro lado, el consejo de administración de la sociedad estatal Acuajúcar aprobará el próximo viernes las adjudicaciones de los tramos A y B del trasvase del Júcar-Vinalopó, entre el Azud de la Marquesa (Cullera) y Barxeta, últimas partes del nuevo trazado donde aún no se han iniciado las obras. El nuevo trazado del trasvase Júcar-Vinalopó estarán en marcha antes de que finalice el año.

El tramo A incluye el punto de toma de la conducción en el curso bajo del río Júcar, así como las primeras estaciones de bombeo y la primera balsa de regulación del trasvase -la Balsa de Panser- con 200.000 metros cúbicos de capacidad. Las obras de este tramo, de 8,5 kilómetros de longitud, han sido adjudicadas a la Unión Temporal de Dragados SA y Cleop SA, y tienen un presupuesto que supera los 39 millones de euros en un plazo de ejecución de 18 meses. El tramo B se caracteriza por ser el único que incluye dos túneles para superar las Sierras de Corbera y Barxeta.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 11 de noviembre de 2007