El Supremo de EE UU rechaza juzgar un secuestro de la CIA

El Tribunal Supremo de EE UU ha rechazado el recurso presentado por el ciudadano alemán de origen libanés Jaled el Masri en el que alegaba que la Agencia Central de Inteligencia (CIA, en sus siglas en inglés) le secuestró por error y le retuvo ilegalmente durante seis meses como sospechoso de pertenecer a la red terrorista Al Qaeda. El Masri fue detenido en mayo de 2004 en la frontera de Serbia y Macedonia cuando se encontraba de vacaciones y, según su versión, fue torturado por agentes de la CIA en una cárcel secreta de Afganistán. La negativa del Supremo a revisar el caso supone la confirmación definitiva de que la denuncia atañe a secretos de Estado.

La querella de El Masri asegura que los agentes le interrogaron durante tres semanas. Le desnudaron, golpearon y sodomizaron con una de las armas que habían empleado para golpearle. Según su versión de los hechos, posteriormente le anestesiaron y primero le trasladaron a Bagdad y luego a Afganistán, donde pasó cuatro meses en una cárcel secreta de la CIA. Después le liberaron en una región montañosa de Albania.

En un relato de los hechos publicado por él mismo en Los Angeles Times, El Masri detalló cómo fue violado y golpeado en repetidas ocasiones. Sólo le daban de beber agua sucia y le hacían dormir en una celda minúscula. El detenido argumentó en su apelación ante el Supremo que el entonces director de la CIA George Tenet le retuvo durante semanas, aun después de haberse enterado de la confusión de identidad.

Secretos de Estado

Tras ser liberado, El Masri llevó su caso a las autoridades alemanas, que abrieron una investigación que todavía no ha culminado. También presentó una denuncia en los juzgados de EE UU. El argumento de la Administración republicana es que la investigación sobre este caso podría revelar secretos de Estado, datos críticos en la llamada guerra contra el terrorismo. Según la CIA, el caso debía desestimarse para "proteger fuentes y métodos de información clasificada y evitar daños a la seguridad nacional".

Un juzgado de primera instancia de Virginia desestimó la denuncia con los argumentos esgrimidos previamente por el Gobierno. Los abogados del ciudadano alemán adelantaron entonces que si el Supremo no intervenía en este campo, "el Gobierno podía cometer actos de tortura declarándolos secretos de Estado".

El caso de este ciudadano europeo ha suscitado tensiones diplomáticas entre los Gobiernos de Alemania y EE UU. En 2005, la canciller Angela Merkel reveló en privado a la secretaria de Estado, Condoleezza Rice, su preocupación por casos como éste, e intentó que el Gobierno de George Bush admitiera que se había cometido un error. Sin embargo, lo que hubo en Washington fue indignación cuando en enero de este año un juzgado alemán ordenó la detención de 13 agentes de la CIA sospechosos de la detención de El Masri. Hasta ahora no ha habido ninguna petición de extradición.

* Este artículo apareció en la edición impresa del martes, 09 de octubre de 2007.

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