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Reportaje:La ofensiva terrorista

ETA regresa al atentado individual, igual que en 2000

La banda no había atentado con una bomba-lapa desde hace más de cuatro años

ETA rebasó ayer la última línea que había evitado cruzar tras la ruptura formal del alto el fuego del 5 de junio: la del atentado individual, por el procedimiento de la bomba-lapa. La víctima ha sido un escolta, que sufrió quemaduras en una mano y en la cara, que se encargaba de la protección de un concejal socialista vasco.

La banda terrorista cometió el anterior atentado con bomba-lapa hace cuatro años y medio, el 30 de mayo de 2003. Ese día asesinó por ese procedimiento en el municipio de Sangüesa (Navarra), a dos policías nacionales, Bonifacio Martín y Julián Embid. Fue además el último asesinato etarra antes de la tregua anunciada en marzo de 2006.

Con el atentado de ayer, ETA confirma la ruptura del alto el fuego en "todos los frentes", como ya anunció en su comunicado del 5 de junio. A los partidos vascos no les pasó ayer desapercibido este dato.

La banda terrorista había fracasado estos meses en sus tentativas con coche bomba

Todo apunta, según la interpretación que hizo ayer el Ministerio del Interior del intento de ETA de matar al escolta privado, a que la banda terrorista quería vengarse del Gobierno por la detención de la cúpula de Batasuna el pasado jueves en Segura (Guipúzcoa), ordenada por el juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón.

Con el atentado de ayer, es ETA quien regresa a una de las modalidades de atentado que más practicó, la del procedimiento de la bomba-lapa, tras la anterior ruptura de alto el fuego, la que siguió a la tregua de septiembre de 1998, cuando gobernaba José María Aznar. Entre 2000 y 2002, ETA cometió 16 atentados, con 8 personas muertas por este procedimiento.

"ETA, ante los obstáculos con que se ha encontrado para cometer atentados espectaculares, ha optado, como hizo tras la tregua de 1998-99, por el atentado individual, mucho más fácil de perpetrar", señalaban ayer fuentes nacionalistas.

Antes del atentado de ayer, ETA fracasó en sus intentos de atentado con coche-bomba, durante el verano contra el cuartel de la Guardia Civil en Durango (Vizcaya); en Castellón; en Logroño y en el cuartel de la Ertzaintza de Zarautz (Guipúzcoa), además del interceptado en Ayamonte (Huelva), el pasado mes de junio.

Durante la jornada de ayer hubo dudas sobre la posibilidad de que el objetivo del atentado de ETA fuera el concejal socialista a quien protegía el escolta herido. Pero finalmente, Interior descartó esta última hipótesis.

El último atentado con víctimas de ETA dirigido contra un cargo político se produjo en 2002. En aquella ocasión, ETA mutiló al entonces secretario general de las Juventudes Socialistas de Euskadi y ahora diputado Eduardo Madina, también por el procedimiento de la bomba-lapa.

En junio de 2005, declaró formalmente en un comunicado la suspensión de los atentados contra los representantes de los partidos. Fue un gesto que la banda terrorista quiso resaltar, a través de un comunicado, ante la inminencia del inicio de las conversaciones secretas en Ginebra (Suiza) entre su dirigente, José Antonio Urrutikoetxea, Josu Ternera, y un enviado del Partido Socialista de Euskadi (PSE).

Entre el material incautado por la policía judicial a los dirigentes de Batasuna detenidos en Segura, figuraba un manual, titulado Herri Batzarretarako Gidoa (Guía para las asambleas de pueblo), en el que señalaba como uno de sus objetivos era generar un clima de inestabilidad y de coacción, específicamente dirigida hacia los partidos políticos que ETA considera como responsables del fracaso de sus pretensiones. Esto es, el PSOE y el PNV.

El análisis de la documentación incautada a la nueva cúpula de Batasuna concluía que la actividad de esta organización ilegal se iba a limitar a declaraciones y manifestaciones ante las sedes de socialistas y peneuvistas. Pero no concluía que esta actividad conllevara que ETA regresara a los atentados contra los cargos políticos.

PSE- "Deslegitimar a quienes apoyan estas acciones"

El secretario general del Partido Socialista de Eusukadi, Patxi López, condenó el atentado y realizó un llamamiento al Gobierno vasco para trabajar "todos juntos" para "deslegitimar ética, política y socialmente a quienes cometen este tipo de acciones y a quienes las apoyan".El dirigente socialista indicó que, "más allá del contenido de sus boletines internos, del matonismo y las declaraciones de guerra" de dirigentes de Batasuna, ETA ha vuelto "demostrar con hechos cuál es su intención: agredir, amenazar y asesinar" a los representantes de la ciudadanía vasca y a quienes les protegen, "y lo hacen con la complicidad de los que ayer nos anunciaron nuevos ciclos de violencia y ahora callarán o justificarán el atentado responsabilizando a todos menos a quien lo ha cometido, porque no son más que marionetas en manos de ETA".

GOBIERNO VASCO - "No van a impedir que el pueblo vasco haga su camino"

El lehendakari, Juan José Ibarretxe, de viaje oficial en Chile, afirmó ayer que el atentado de ETA supone "un punto de inflexión hacia ninguna parte" y añadió que "supone abrir de nuevo un camino de atentar contra las personas, que es inaceptable. ETA ha cruzado, de nuevo, la raya, un camino hacia ninguna parte". Ibarretxe, en lo que pareció una alusión a su plan soberanista, agregó que ETA "no va a impedir que el pueblo vasco haga su camino, un camino que rechazará la violencia de ETA". Y concluyó: "ETA tiene el norte perdido, pero la sociedad vasca sí sabemos lo que queremos: es no volver al pasado".En un acto posterior sobre la igualdad, manifestó: "Euskadi no es un país democrático, porque tenemos muchísimo camino que andar en el desarrollo del principio de la igualdad entre hombres y mujeres".

PARTIDO POPULAR - "ETA cruzó la raya hacia ninguna parte hace tiempo"

El presidente del PP, Mariano Rajoy, reveló ayer que Gabriel Ginés, el escolta víctima del atentado, es militante de este partido en Zaragoza. En una entrevista en Onda Cero, Rajoy insistió en que "derrotar a ETA es posible" y pidió al juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón que actúe contra el portavoz de Batasuna Pernando Barrena, quien el lunes acusó al Gobierno de "apostar por abrir un nuevo ciclo de violencia".Rajoy animó al escolta para que "siga peleando" y pueda olvidar lo ocurrido. Explicó que Ginés se volvía para Zaragoza y que su madre se encontraba en Bilbao para ayudarle con la mudanza. Tras escuchar al lehendakari, Juan José Ibarretxe, decir que el atentado es "un punto de inflexión hacia ninguna parte", Rajoy recordó que "ETA ya cruzó la raya hacia ninguna parte hace mucho tiempo".

PNV - "Métodos fascistas y mafiosos contra los ciudadanos"

El portavoz del PNV, Iñigo Urkullu, expresó "la repugnancia" de su partido ante el atentado de ETA y afirmó que los "métodos fascistas y mafiosos" de los terroristas "están en las antípodas de lo que desean los ciudadanos". Urkullu leyó un comunicado del PNV en el que se solidarizó con el escolta herido y elogió su trabajo porque permite que "los políticos puedan desarrollar su labor, para la que han sido democráticamente elegidos".Además, mostró su solidaridad con "la familia socialista", que son "víctimas potenciales" de ETA, pero que "cuentan con el respaldo de la sociedad vasca". Urkullu criticó la "ausencia total de valores" de Batasuna porque "hablan de derechos y callan, cuando no justifican, la amenaza y la extorsión y piensan que los atentados se pueden justificar y alentar" si persiguen "sus objetivos políticos".

NAFARROA BAI - Condena el "injustificable retorno terrorista"

La coalición nacionalista Nafarroa Bai expresó su "más rotunda reprobación y condena" del atentado y pidió a Batasuna que haga una reflexión en el sentido de que el "injustificable retorno" del terrorismo perjudica a la formación abertzale "más que a nadie". En un comunicado leído en castellano y euskera por los parlamentarios navarros Patxi Zabaleta y Maiorga Ramírez, Nafarroa Bai aboga por la defensa "escrupulosa y sin excepciones" de los derechos humanos.El coordinador general de Izquierda Unida, Gaspar Llamazares, afirmó que el atentado de ayer supone un "salto cualitativo" en la ofensiva de ETA y demuestra la "voluntad de matar" de la banda, por lo que pidió colaboración ciudadana. Además, reclamó que ningún partido aproveche el atentado "para debilitar la unidad de los demócratas".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 10 de octubre de 2007

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