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El cambio de imagen del Gobierno

Rajoy aprovecha su crítica a los relevos para machacar con las actas de ETA

El líder del PP afirma que los cambios son una "operación cosmética que llega tarde"

El presidente del PP, Mariano Rajoy, manifestó ayer que la crisis gubernamental es "una operación de imagen para ganar tiempo" y que no resuelve el principal problema del Gobierno, que es la falta de credibilidad y confianza que genera su presidente, "incapaz de explicar a los españoles y al Parlamento qué ha hecho con ETA a lo largo de estos tres últimos años y, sobre todo, qué hará en el futuro". Rajoy acusó también al presidente de "falta de transparencia" en la política antiterrorista y le exigió de nuevo que "dé un paso adelante y aporte las actas" de los contactos con la banda armada.

Rajoy, que compareció en la sede nacional de su partido tras reunirse con la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT), señaló que "las actas acabarán siendo públicas y no puede ser que los españoles y el Parlamento sean los únicos y los últimos en enterarse de lo que realmente ha sucedido".

Respecto a los cambios en el Gobierno, el líder del PP manifestó que la crisis no sólo llega tarde sino que se "queda corta", puesto que afecta a ministerios que gestionan sólo el 1% de los Presupuestos y no atañe a los responsables de la gestión de "inmigración, el agua y la defensa"; es decir, aquellos que, a juicio de Rajoy, tendrían que haber salido del Gobierno.

El líder popular, que dijo que "el crédito político no se recupera porque se cambien cuatro ministros", calificó la crisis de "irrelevante" y de "operación de cosmética que además llega tarde porque la legislatura está acabada". También señaló Rajoy que esta remodelación no resuelve la "debilidad estructural" de un Ejecutivo con un presidente al frente "que ha perdido la confianza" y que tiene un proyecto político "agotado".

- Alegría del PSC. La satisfacción reinaba ayer en el PSC tras el nombramiento de Carme Chacón para dirigir Vivienda. Chacón será, junto a Joan Clos, la segunda ministra de los socialistas catalanes en el Ejecutivo y esperan que ello ayude a activar a un electorado remiso últimamente a acudir a las urnas. Los otros partidos vieron en el nombramiento de Chacón una estrategia para promocionar a la que está llamada a encabezar la lista socialista por Barcelona en las generales. Todos lamentaron que Zapatero no haya aprovechado la crisis para relevar a Magdalena Álvarez, la ministra más contestada en Cataluña por su gestión de los problemas del aeropuerto de Barcelona y el caos en la red de Cercanías. El portavoz de CiU en el Parlamento catalán, Felip Puig, afirmó que los cambios suponen una "mala noticia para Cataluña" porque "no se ha relevado a la peor ministra de Fomento en 30 años". Iniciativa per Catalunya y ERC se pronunciaron en términos parecidos.

- IU espera un giro a la izquierda. El coordinador general de Izquierda Unida, Gaspar Llamazares expresó su confianza en que la remodelación se traduzca en "un giro a la izquierda" del Ejecutivo, y señaló que algunos cambios, como el de Vivienda, confirman el fracaso de la gestión del Gobierno en esta materia.

- Preocupación en el PNV. El portavoz del PNV en el Congreso, Josu Erkoreka, aseguró, en referencia a Elena Salgado al frente de Administraciones Públicas, que su gestión en Sanidad se ha caracterizado, en buena parte, por su "empeño" en recuperar competencias autonómicas para el Estado, por lo que esos tics centralistas le preocupan "en la medida en que su ministerio es clave para la conformación del Estado descentralizado y del autogobierno".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 7 de julio de 2007