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El yacimiento con restos de mamut de Tarragona podría ser un matadero

Los arqueólogos quieren profundizar en las excavaciones en busca de restos de homínidos

El hallazgo en apenas nueve metros cuadrados de excavación de los restos de dos mamuts (Mammuthus Meridionalis) junto a restos de sílex y otras herramientas de más de 700.000 años de antigüedad en La Boella (Tarragona) ha animado a los arqueólogos a profundizar en este yacimiento que podría haber sido un matadero prehistórico. De hecho, un grupo del Instituto Catalán de Paleoecología Humana y Evolución Social (IPHES) y el Área de Prehistoria de la Universidad Rovira y Virgili (URV) han intervenido de urgencia en el enclave, donde afloraron restos arrancados de la tierra por las lluvias torrenciales del pasado septiembre, y ahora esperan que su labor "tenga continuidad".

Así lo dijo ayer Eudald Carbonell, director del IPHES, quien situó los descubrimientos de La Boella en la primera línea científica, ya que "lo que tenemos es una secuencia de niveles que pueden ir desde hace un millón de años hasta medio millón". Esta coincidencia en un lugar de restos fosilizados a lo largo de un tiempo es lo que permite a los arqueólogos analizar la evolución del lugar y también de sus especies, comenzando por la de los homínidos que poblaron el lugar. "No sabemos aún si son neandertales u otros homínidos", decía ayer el director de la excavación, Josep Vallverdú, quien se mostraba esperanzado en que futuras excavaciones en La Boella sirvan para estudiar la coexistencia entre diferentes homínidos.

Presencia humana

De momento, los restos de mamut y piezas de sílex han podido datarse en torno a 700.000 o 780.000 años de antigüedad, lo que prueba la presencia humana en este enclave en una época similar a la de Atapuerca u Ocre. Los arqueólogos han afinado en la datación gracias a los restos encontrados de un pequeño mamífero, un antepasado de la actual rata acuática, que desapareció hace 600.000 años.

De hecho, las piezas de sílex y otros artefactos de piedra más rudimentarios para partir huesos los habrían usado para descuartizar los mamuts, según los primeros análisis de los restos. Se trataría, según fuentes del IPHES, de un auténtico matadero, donde los pobladores del lugar despiezaban los animales cazados. En el enclave, al margen de estos ejemplares de mamut, animales que vivieron en Eurasia entre 2,5 millones de años y 500.000, también han aparecido restos de rinoceronte.

El yacimiento excavado es una pequeña parte de lo que Vallverdú sostiene que es un magno terreno de "kilómetros cuadrados de extensión" que podrían albergar incontables hallazgos. La Boella, hace 700.000 años, era un entorno plagado de humedales y riachuelos junto al mar. Su estabilidad geoquímica y el grosor de los conglomerados han conservado desde grandes piezas de estos mamuts hasta pequeños microvertebrados.

Vallverdú y su equipo han llevado a cabo una actuación de urgencia en el entorno, y ahora el yacimiento quedará cerrado. "Hay niveles que van más allá de un millón de años", decía ayer el responsable de las excavaciones, quien situaba el yacimiento de La Boella a la altura de Atapuerca.

"Allí han estado entre 30 y 40 años excavando, y ahí está el resultado. Éste ha sido el primer año aquí", concluye.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 6 de junio de 2007