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El 'botellón' se desboca en Madrid

Los lugares donde los jóvenes beben en la calle suben de 76 a 110 en dos años

En marzo de 2006, el concejal de Seguridad, Pedro Calvo Poch, afirmó que el botellón había desaparecido hacía tres o cuatro años de la capital, y que otras ciudades tenían que aprender de Madrid. La frase venía a cuento de un macrobotellón que fue organizado en todas las ciudades de España. Pero ahora, en cambio, las estadísticas de la Policía Municipal revelan todo lo contrario.

En 2006, los agentes locales han puesto una media de 111 denuncias al día por consumo de alcohol en la vía pública. A eso se une que el número de zonas donde se bebe alcohol ha aumentado de 76 de enero de 2005 a 105 hasta diciembre del año pasado. El inspector jefe del cuerpo, José Luis Morcillo, mantiene que no se dan las grandes concentraciones de chavales en el centro, ya que éstos sólo forman pequeños grupúsculos en los parques.

El portavoz del PSOE en el Ayuntamiento, Óscar Iglesias, culpa al alcalde, Alberto Ruiz-Gallardón, de no saber controlar el botellón. "Ha cambiado la forma en la que se hace botellón en Madrid. Ahora desborda la ciudad. Se han creado nuevas zonas en la ciudad y el PP es incapaz de pararlo", asegura el edil socialista.

El PSOE se basa en que han aumentado un 66% las denuncias de la Policía Municipal en 2006 respecto de 2005. "Los vecinos siguen padeciendo las molestias del botellón. Por ejemplo, es evidente que este ritual no se ha erradicado de Centro, sino que se ha dispersado en cuatro o cinco puntos, por lo que en lugar de sufrir un problema concentrado ahora tienen varios diseminados", critica Iglesias.

Por distritos, Retiro es con diferencia el que más trabajo ha dado a los agentes municipales, que impusieron en esa zona 5.511 denuncias por consumo de alcohol en la calle. Cuando los policías detectan a unos jóvenes bebiendo alcohol les ponen una multa de 300 euros y les requisan el alcohol. Los chavales pueden pagar la sanción si acuden a unas charlas en la Agencia Antidroga de la Comunidad de Madrid durante un fin de semana sobre las consecuencias del consumo de alcohol, tal y como establece la ley.

El primer trimestre de este año también refleja un aumento de la actividad policial y del problema del botellón. Desde enero, los agentes han firmado 12.567 denuncias. De seguir con esta progresión, el año se cerraría con más de 50.000 multas. "Gallardón no ha sabido apostar por el diálogo y la creación de lugares de ocio para llevar a los jóvenes a una oferta de ocio saludable y que pueda sustituir al botellón", concluye el portavoz socialista.

La versión del inspector jefe de la Policía Municipal, José Luis Morcillo, es la opuesta. Afirma que las concentraciones masivas de jóvenes consumiendo alcohol en las grandes plazas de Centro han dado paso a pequeños grupos en parques. "El fenómeno se ha atomizado. Cada vez son grupos más pequeños. Además, hay un nivel de exigencia muy alto por parte del ciudadano. Cuando ve a unos chavales, pide que vaya la policía. Y muchas veces esos jóvenes no están bebiendo alcohol y no se puede hacer nada", añade Morcillo.

"El que haya más denuncias no significa que haya más botellón, sino que estamos trabajando más". Y pregunta: "¿A más detenidos habría más delincuencia o mayor efectividad policial?".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 5 de mayo de 2007