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Royal ataca a la banca y acusa a su rival Sarkozy de "perder la sangre fría"

La candidata socialista invita a Zapatero a su mitin de final de la campaña presidencial

Ségolène Royal acusó ayer a Nicolas Sarkozy de "perder la sangre fría". "No me voy a dejar insultar ni a permitir que se tergiversen mis palabras", dijo la candidata socialista a la presidencia de Francia en referencia a las afirmaciones del candidato conservador de que ella apoyaba a los ladrones y a los defraudadores. "Pase por una vez, pero que no lo haga más", zanjó. Ségolène Royal intensificó su mensaje de izquierda, acusó a la banca francesa de "enriquecerse a expensas de los más modestos" y presentó un proyecto de regulación legal de las prácticas bancarias abusivas.

La candidata socialista anunció que el presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, será el invitado del último gran mitin de la campaña, el próximo 19 de abril en la ciudad de Toulouse.

Por el momento, Zapatero es el único jefe de Gobierno europeo que tiene previsto participar en la campaña electoral de las presidenciales francesas. Fue el candidato del PSOE a la alcaldía de Madrid, Miguel Sebastián, quien le comunicó ayer en París a Royal la disposición del jefe del Ejecutivo español. Entre otros calificativos, la aspirante socialista al Elíseo ha sido llamada la Zapatera.

Royal alabó la acción del Gobierno español en temas como la puesta en marcha de las energías renovables o las medidas para erradicar la violencia contra las mujeres, y apuntó que, entre otros asuntos, le interesa discutir con Zapatero sobre el diálogo euromediterráneo, los flujos migratorios y el paro entre los jóvenes. La candidata socialista, que cuenta con él para "relanzar" el proceso europeo, aseguró que España se ha mostrado dispuesta a apoyar el "protocolo social" que debería incluirse en el nuevo Tratado Constitucional europeo que pretende someter a referéndum si gana las elecciones.

El de ayer fue un discurso muy escorado a la izquierda. Royal escogió la banca como centro de sus críticas y presentó el esbozo de un "plan de lucha contra el endeudamiento y contra los abusos bancarios". El plan contempla una serie de medidas destinadas a "incentivar la competencia" entre los bancos, que en Francia disfrutan de unos privilegios anacrónicos, como el hecho de tener que pagar una multa cuando se cierra una cuenta corriente o el que no se puedan remunerar las cuentas.

Denunció que los pequeños descubiertos paguen hasta un 15% de interés así como los "exorbitantes" gastos de gestión que cargan a sus clientes. Como herramienta para los consumidores anunció la instauración de la class action, las demandas colectivas que permiten defenderse a los ciudadanos frente a las grandes empresas.

Como muestra de lo que será "una nueva forma de gobernar", Royal prometió una "moral de la acción" si es elegida. Anunció, por ejemplo, que "cambiará la noción del tiempo" que tienen los ciudadanos respecto a las decisiones de los políticos. Cuando se aprueba una ley, explicó, no se aplica hasta mucho tiempo más tarde porque no se redacta el decreto de aplicación. "Cada ley irá junto a su decreto", prometió. Preguntada sobre cómo marchaba la campaña, indicó que la estaba haciendo con "felicidad, libertad y pedagogía".

Mientras, el presidente, Jacques Chirac, advirtió ayer a los candidatos a sucederle que sería "inocente e irresponsable" bajar la guardia en materia de presupuestos de defensa. Chirac mencionó el tema en el curso de una visita en Bayona a las fuerzas de élite desplegadas en Afganistán y Costa de Marfil, informa France Presse.

Sarkozy, cuya candidatura apoya Chirac, se ha comprometido a mantener los esfuerzos en materia de defensa "al menos al nivel actual", es decir, alrededor del 2% del Producto Interior Bruto, mientras que Royal ha puesto en duda la construcción de un segundo portaviones francés a un coste de 2.000 a 3.000 millones de euros.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 4 de abril de 2007