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Tribuna:EL TRANSPORTE EN EL PUERTO DE BILBAO

Por un puerto competitivo

Afirma el autor que la competitividad del Puerto de Bilbao se encuentra mermada por el sistema de transporte por carretera

Que la competitividad del Puerto de Bilbao está mermada por el actual sistema de transporte terrestre es una visión que no sólo los transitarios vascos tenemos, sino que es compartida por casi todos los agentes e instituciones vizcaínas. No es tampoco el único factor de pérdida de competitividad que detectamos, pero sí uno de los que puede sufrir una mejoría rápida y notoria en un plazo relativamente corto de tiempo. Asimismo, es un factor crítico debido a la situación de ilegalidad jurídica sobre la que se basa el modelo.

El actual sistema de transporte por carretera de las mercancías que llegan o salen del Puerto de Bilbao no es competitivo. Y entendemos que no lo es por su alto precio, no así por su calidad de servicio, que en algunos elementos puede ser buena. Trabajamos en logística internacional y, dentro de ella, el transporte terrestre es un factor clave actualmente. En este ámbito, el cumplimiento de los plazos de recogida y entrega, y el precio del servicio, son elementos clave para lograr que una mercancía pase por nuestro puerto.

En la mayoría de los casos, los cargadores no pueden elegir transportista y deben contratarlo a través de agentes que se les imponen

Una consecuencia es la aplicación de tarifas de transporte por carretera superiores a las del resto del Estado en los mismos tramos

Siendo conscientes de que nuestra realidad no es ajena a la de otros puertos de España y del extranjero, somos partidarios de defender el Puerto de Bilbao y ayudarle a ser competitivo en todos sus frentes: ferrocarril, servicios portuarios, atracción de centros de carga, etcétera. Nuestro compromiso firme en ese sentido se ratifica con nuestra petición de entrada en su consejo de administración, donde sabremos aportar nuestra experiencia y gran conocimiento de otros puertos y mercados.

Los transitarios entendemos que los transportistas autónomos utilizan el control que mantienen sobre el Puerto desde hace más de una década para imponer portes a precios caros y en condiciones rígidas de contratación, lo que impide que funcione con eficiencia. Esa falta de competitividad perjudica no sólo a las empresas que trabajamos en el entorno portuario, sino también a las empresas expedidoras o destinatarias de las mercancías. Asimismo, la situación actual reduce la capacidad de generación de riqueza y de empleo del propio Puerto y, por extensión, frena las posibilidades de crecimiento de la economía vasca y, con ello, de su bienestar.

Algunos factores, aunque no los únicos, que están impidiendo que el actual sistema de transporte sea competitivo, y que pueden superarse con una gestión empresarial correcta son, por ejemplo, los siguientes:

- Los cargadores, en la mayoría de los casos, no pueden elegir a los transportistas que hagan sus portes por carretera y, además, están obligados a contratar los servicios de transporte a través de agentes que no han escogido. Estos imperativos impiden la libertad de contratación y, paralelamente, provocan falta de operatividad, ya que algunos de los actores de la cadena no aportan valor alguno.

- El actual sistema de transporte exige que muchos de los camiones que hacen un porte desde el Puerto de Bilbao tengan que volver a su origen en vacío, circunstancia que se evitaría con la aplicación de una gestión eficiente de cargas y flotas.

- Asimismo, el sistema actual establece un reparto de camiones por tipos de carga que supone que haya camiones parados cuando, con otro tipo de organización del transporte, podrían estar haciendo portes. Estas causas crean numerosos efectos perjudiciales en la cadena logística, entre los que destaca, principalmente, la aplicación de tarifas de transporte por carretera superiores a las del resto del Estado en los mismos tramos.

De una manera muy básica, puede decirse que esa realidad tiene algunos efectos negativos, como pueden ser:

- Por un lado, reduce el hinterland o territorio de influencia del Puerto, dado que, por ejemplo, cuesta prácticamente lo mismo llevar un contenedor desde Tudela (Navarra) al Puerto de Bilbao, distante 250 kilómetros, que al Puerto de Barcelona, que se encuentra a 400 kilómetros. Con las actuales tarifas del transporte por carretera, el Puerto de Bilbao está perdiendo mercancías de su hinterland tradicional en beneficio de otros puertos, cuando todos ellos intentan aumentar su área de influencia (Valencia, hacia Madrid; Barcelona y Tarragona hacia Madrid, Aragón y Navarra; Gijón y Santander hacia Castilla y León). No poder llevar y traer mercancías para las empresas y los consumidores de un territorio más amplio hace que el Puerto se convierta en eje de entrada y salida sólo para lo que consumimos aquí, lo que reduce el crecimiento de los tráficos y el volumen de riqueza y trabajo que genera directa e indirectamente.

- Otra consecuencia es el aumento del precio final de nuestros productos fabricados, ya que, en algunos casos, el transporte representa un coste importante por unidad de producto.

- Además, los problemas derivados del actual sistema de transporte por carretera transmiten al exterior una imagen de conflictividad. Esta cuestión es muy grave, ya que ahonda más en algunas de las percepciones negativas que Euskadi ya padece.

Por ello, creemos que todos debemos empujar o ayudar a tener un Puerto competitivo. La entrada en servicio del nuevo sistema liberalizado que defendemos agentes portuarios e instituciones permitirá a todas las empresas que utilizan el Puerto de Bilbao afrontar menores costes y, por tanto, mejorar sus resultados. El propio transportista debe ser consciente de que un puerto no competitivo puede suponer a medio plazo que no haya carga que mover. Manteniendo su buen nivel de calidad de servicio, pero mejorando su gestión como cualquier empresa, y eliminando trabas o procesos que no aporten valor, es seguro que podrá contribuir significativamente al objetivo que todos tenemos: un puerto competitivo, con unos agentes competitivos, una imagen de país competitiva y una sociedad con mayor bienestar.

Luis Ángel Alonso es presidente de la Asociación de Transitarios, Expedidores Internacionales y Asimilados de Bizkaia (ATEIA).

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 3 de marzo de 2007