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Fallecen tres trabajadores de la construcción en apenas 24 horas

Un trabajador de la construcción falleció ayer en la localidad guipuzcoana de Errezil y dos más murieron el jueves en Vitoria y Laguardia después de sufrir sendos accidentes en las obras en las que desempeñaban su tarea. Aunque las autoridades laborales siguen investigando las circunstancias de los accidentes, al menos los dos obreros muertos en Álava estaban empleados por subcontratas.

El primer siniestro se produjo en el barrio vitoriano de Salburua, donde el jueves fue hallado el cuerpo sin vida de A.J.U.V., empleado de Construcciones y Rehabilitaciones Alinorte, que trabajaba en las obras de un bloque de 211 viviendas. La firma es una subcontrata de Corsán Corviam Construcciones. Su cuerpo sin vida fue encontrado en la primera planta del sótano con una herida en la cabeza y cerca de un andamio metálico de 1,60 metros de altura. El Gobierno, que no tuvo conocimiento del suceso hasta ayer, indicó que la empresa contratista contaba con un plan de seguridad y salud laboral.

El segundo siniestro se produjo a las 13.45 del jueves en Laguardia. José Antonio S.R., de 43 años, un albañil que trabajaba en la construcción de unas bodegas en el polígono industrial de la localidad alavesa quedó atrapado en una zanja de 0,7 metros de profundidad, tras producirse un corrimiento de tierras. El operario, que comprobaba los niveles de la zanja, llevaba ocho meses al servicio de la empresa Emilia Duval, subcontratada por Construcciones Majuelo, encargada de construir las bodegas Casalbor. Ambas firmas están radicadas en Miranda de Ebro (Burgos).

El trabajador fue trasladado al hospital San Pedro de Logroño, donde falleció hacia las siete de la tarde de anteayer.

El tercer empleado, N.D.D, un albañil de 52 años, murió en torno a las 15.05 de ayer al caer desde una altura de ocho metros cuando trabajaba en la reforma de una vivienda unifamiliar. Pertenecía a la plantilla de Vicente Domínguez Durán SL. Según las primeras investigaciones, había terminado al parecer de rasear las paredes de la casa y, cuando iba a tirar el agua que le sobraba por la ventana, la barandilla, que estaba sujeta de forma provisional con unos tacos, venció y el hombre se precipitó al vacío, muriendo en el acto.

18 muertos este año

Tras las tres muertes, el Departamento de Empleo y Osalan difundieron un comunicado en el que insisten en la necesidad de conseguir un "acuerdo global" para hacer frente a la siniestralidad en el trabajo. A su juicio, "es imprescindible la implicación de todos, de los sindicatos, de los empresarios y de la Administración, para tratar de frenar los accidentes laborales".

La consejería y el Instituto Vasco de Instituto Vasco de Seguridad y Salud Laborales, dependeinte de aquella, consideran "muy preocupante" el número de muertos en jornada laboral en lo que va de año, 18 en total.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 3 de marzo de 2007