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Controversia política por el 'caso De Juana'

El PP sale a la calle con miles de personas que animan a la "rebelión" contra el Gobierno

Los manifestantes tildaron a Zapatero de "fascista y terrorista" y exigieron que De Juana vuelva a la cárcel

El PP salió ayer a la calle de las principales capitales de provincia junto a miles de personas, convocadas por el Foro Ermua y la Asociación de Víctimas del Terrorismo, para protestar contra el nuevo régimen de cumplimiento de pena aprobado por el Gobierno para el etarra Iñaki de Juana Chaos. En muchas de las concentraciones se corearon gritos a favor de una rebelión contra el Gobierno, se tildó a José Luis Rodríguez Zapatero de "fascista y terrorista" y se animó a dirigir la movilización hacia las sedes del PSOE. El PP anunció ayer que lanzará su ofensiva contra el Gobierno en la calle, para lo que convocará nuevas movilizaciones en los próximos días, y en el Parlamento, donde exigirá un pleno extraordinario sobre el caso De Juana.

Los principales dirigentes del PP se repartieron por toda España para protestar contra el Gobierno por el caso de Juana: Rajoy en Córdoba, Aznar en Murcia, Ruiz-Gallardón en Madrid y Esperanza Aguirre en Salamanca.

En Madrid, unas 5.000 personas se concentraron en la Plaza de la Villa, frente a la sede del Ayuntamiento. El presidente del Foro de Ermua, Mikel Buesa, arropado por el alcalde, Alberto Ruiz-Gallardón, y otros dirigentes del PP, animó a continuar "con tenacidad" la "rebelión" ya que el Gobierno "ha traspasado todos los límites éticos y morales" al conceder prisión atenuada al etarra De Juana Chaos. En la concentración, Buesa tachó de "gobierno fascista" al Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero y pidió la convocatoria de elecciones generales anticipadas.

También calificó de "fascista" a la Consejería de Interior del País Vasco y a la Delegación del Gobierno en Navarra que amenazaron al Foro con sancionarlo si sus partidarios se concentraban en los ayuntamientos de dichas comunidades. "Son los mismos fascistas que permiten las manifestaciones de ETA", insistió. Exaltado y jaleado por la gente que se congregó en la Plaza de la Villa, Buesa acusó a Zapatero de "pisotear la ley y a las víctimas, y despreciar el clamor de la ciudadanía". Buesa concluyó su discurso animando a los dirigentes socialistas que no son partícipes de la política de Zapatero a que abandonen el partido "porque si no serán cómplices" de él.

Poco antes de que el líder del Foro Ermua iniciase su discurso, su vicepresidente, Iñaki Ezquerra, pidió que se retiraran las decenas de banderas preconstitucionales que había en la plaza. No lo consiguió y fue pitado por buena parte de los asistentes. Miembros de la Falange, que portaban una pancarta con el lema Otegui asesino. La unidad de España no se negocia, gritaron una y otra vez "menos manos blancas y más mano dura", "contra ETA metralleta", e instaron a la gente a ir a la sede del PSOE, en la calle Ferraz.

Allí se juntaron, pasadas las nueve de la noche, con un centenar de ultraderechistas que se habían concentrado de forma paralela, también a las ocho de la tarde, frente al Ministerio de Justicia, informa Llorenç Martínez. A la cabeza de esta otra protesta estaba el líder ultra Ricardo Sáenz de Ynestrillas que clamó micrófono en mano: "Ha llegado la hora de pasar a la acción", y animó a los presentes a dirigirse a la sede socialista. La Unidad de Intervención Policial (antidisturbios) del Cuerpo Nacional de Policía formó un cordón frente a la puerta para evitar que se causaran destrozos.

Además de la movilización de ayer, el PP prepara una manifestación multitudinaria. Así lo indicó ayer su presidente, Mariano Rajoy, en Córdoba, informa Manuel Planelles. La medida adoptada por el Gobierno de pasar a De Juana a prisión atenuada "es contra la mayoría de los ciudadanos", según Rajoy, e implica "ceder al chantaje de los terroristas". El secretario general del PP, Ángel Acebes, advirtió de que si el PP vuelve a gobernar "no reconocerá los compromisos de Zapatero con ETA".

A su vez, el portavoz parlamentario, Eduardo Zaplana, puso en marcha las iniciativas parlamentarias. El PP tratará de que la próxima semana se celebre un pleno extraordinario en el que Zapatero explique su decisión. Las preguntas al presidente de la semana siguiente serán sobre este asunto y se presentará una moción que pida la revocación de la decisión del Gobierno. Se añade la petición de comparecencia del ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba y de la responsable de Instituciones Penitenciarias. También se solicita el envío al Congreso de los informes médicos del terrorista.

Aznar calificó de humillante "la decisión del Gobierno de ceder a un chantaje terrorista, con espectáculo incluido". "Dicen que es por razones humanitarias, dicen que es para no convertirle en un mártir, y la realidad es que le han convertido en un vencedor. Un vencedor sobre el Estado de derecho, sobre la respetabilidad del Estado, sobre la memoria de las víctimas, y sobre la dignidad de la nación española", remachó.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 3 de marzo de 2007